134. Tallarines salteados con Shitake, Pimientos y Anacardos (17 min)

Espero que no hayáis escondido mucho vuestro wok tras la última receta, ya que hoy lo utilizaremos de nuevo para hacer este sabroso plato. Tal y como era mi compromiso para estos primeros días de buen tiempo, pasaremos muy poquito tiempo en la cocina para prepararlo. Como es costumbre en los woks, lo más entretenido es tener dispuestos todos los ingredientes antes de encender el fuego. ¿Os parece si os doy directamente la lista de ingredientes para 1 persona? Vamos allá! Necesitaréis:

  • 50 gr de tallarines (mejor japoneses, que encontraréis ya en muchas tiendas de alimentación asiática y grandes superficies. Si no los encontráis, podéis usar los normales).
  • 55 gr de setas shitake (de las que hemos venido gastando para el wok picante de arroz con shitake y espárragos o los canelones de espinacas y setas).
  • 30 gr de zanahoria, muy fresca.
  • 20 gr de ajetes, incluida la parte verde (esto son 2 tallos aprox)
  • 12 gr de pimiento rojo picante (del que usamos también para el wok picante de arroz).
  • 35 gr de pimiento rojo normal
  • 20 gr de anacardos
  • 2 cucharadas de aceite de girasol
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 1 cucharada de aceite de sésamo
  • 1 pizca de semillas de sésamo tostadas

Para preparar el plato de hoy, lo primero que hemos de hacer es cocer la pasta en agua hirviendo el tiempo que indique el fabricante menos 2 minutos (con objeto de dejarlo al dente para que luego no se nos “pase” al saltearlo en el wok).
Mientras la pasta se cuece, vamos a lavar cuidadosamente y preparar el resto de ingredientes. Cortaremos la zanahoria en láminas finas (podemos hacerlo incluso con el pelador, si no nos damos maña con el cuchillo), el pimiento en tiras muy finas y el pimiento picante en rodajitas finas también. A los ajetes, le quitaremos las capas más externas y cortaremos por la mitad a lo largo; tras ello, cortamos en ángulo para que nos queden “rombos” de 1,5 cm aproximadamente. Por último, limpiaremos las setas con un papel de cocina húmedo (no las lavéis bajo el grifo, que cogerán mucha agua), y las cortaremos el láminas finas. Por si me he explicado mal en este párrafo, os pongo foto de cómo tiene que quedar vuestro “mise en place”, jejeje. Ah! Y los anacardos no los he comentado, pero sólo hay que pesarlos 😉

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Supongamos que a estas alturas ya ha terminado de cocer la pasta; si esto es así, apagaremos el fuego, volcaremos a un escurridor y cortaremos la cocción pasando la pasta unos instantes bajo el chorro de agua fría. Dejamos escurrir un poco más y mientras vamos sacando el wok del cajón.

Cuando lo tengamos a mano, lo ponemos sobre el fuego, al 80% de potencia. Cuando el wok empiece a humear, añadiremos las 3 cucharadas de aceite de girasol y seguidamente añadiremos los dos tipos de pimiento y la zanahoria. Removeremos el contenido del wok vigorosamente durante 1 minuto, antes de echar el siguiente ingrediente, que son: los ajetes. Seguimos removiendo durante 20 segundos; para echar después los anacardos. Removemos durante 20 segundos más y añadiremos ya las setas shitake. Tras añadir las setas, tendremos que seguir removiendo, esta vez durante 45 segundos; pasados los cuales, añadiremos los tallarines y removeremos durante 45 segundos más.
Y ya casi podemos dar el plato por terminado. Nos queda añadir la cucharada de salsa de soja, mezclarla con el contenido del wok, apagar el fuego y, ya fuera de éste, añadir el aceite de sésamo (que ya os digo que nunca debemos añadir a la cocción porque se quemaría) y las semillas de sésamo. Removemos, emplatamos y disfrutamos!!! Eso sí, acompañados de un gran vaso de agua o un poco de miga de pan por si nos parece picante de más. Jejeje

¡Por cierto! ¡Eso me recuerda que os debo dar una última indicación! Lavaos muy muy bien las manos después de manipular el pimiento rojo picante; 2 o 3 veces si es necesario, porque como os despistéis y os toquéis los ojos (o alguna otra parte sensible, jejeje) os vais a acordar mal de mí.

Un besote amigos! Nos vemos pronto!!

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125. Guiso especiado de Cordero y Lentejas (30 min)

Vamos a dejar temporalmente de lado al pollo para meternos hoy con otro tipo de carne: el cordero. Concretamente, vamos a enlazar dos recetas que prepararemos con una pierna pequeña de cordero lechal. Si usáis el mercado tradicional, lo mejor será pedirle al carnicero que la mitad de la pierna os la trocee con hueso y la otra mitad os la deshuese para nuestra siguiente preparación. Si no tiene mucho jaleo, lo hará con gusto y os quitará bastante trabajo (pues, reconozcámoslo, se dan bastante más maña que nosotros).

¿Ya tenemos el cordero? Pues vamos a empezar con este guiso, exótico y súper completo, pues lleva legumbres, hortaliza y carne prácticamente magra. Necesitaremos para una ración:

  • 70 gr de lentejas pardina (aún teníamos en la nevera desde que hicimos las lentejas, como las de mi madre), que pondremos a remojo en agua fría un mínimo de 8h
  • 100 gr de cordero lechal (troceado, con hueso)
  • 35 gr de apio (aproximadamente media rama)
  • 25 gr de zanahoria (aproximadamente media)
  • 100 gr de tomate pera (aprox 1 unidad)
  • 30 gr de cebolla roja (de la que empezamos al preparar las Berenjenas con salsa Miso).
  • 240 ml de agua
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • ¼ de cucharadita, de las de moka, de comino molido
  • 1 clavo de olor
  • 2 vainas de cardamomo (de las que teníamos tras preparar los vasitos de arroz con leche)
  • 1 cayena
  • 2 cucharadas de harina

Para preparar nuestra receta, lo primero que haremos será picar en brunoise (cubitos de 3mm de lado) todas las hortalizas (cebolla, apio, zanahoria y tomate), que reservaremos por separado hasta el momento en que las vayamos a utilizar. Tras ello, en un plato hondo, pondremos una cucharada de harina a la que añadiremos una pizca de sal; de este modo, cuando pasemos los trozos de cordero por la mezcla, quedará sazonado y enharinado al mismo tiempo.
Cuando lo tengamos listo, pondremos en un fuego mediano nuestra olla exprés a calentar, al 70% de potencia, con las 3 cucharadas de aceite. Cuando el aceite esté caliente, añadiremos los trozos de cordero (sacudiéndolos antes para retirar el exceso de harina) y los rehogaremos durante 1-2 minutos hasta que se sellen bien por todos los lados. Tras ello, los sacamos de la olla y los retiramos a un plato, y metemos en la sartén la cebolla picada. Bajamos el fuego al 60% de potencia y rehogaremos la cebolla, removiendo a menudo, durante 2 minutos; tras lo cual añadiremos la zanahoria y el apio y rehogaremos todo 3 minutos más. Por último, añadiremos a la olla el tomate picado y seguiremos rehogando otros 5 minutos.
Pasados estos 5 minutos, añadiremos las especias, las lentejas escurridas, el agua, el cordero salteado y una cucharadita de sal. Tapamos y cerramos la olla y mantendremos al fuego 14 minutos, a contar desde que el vapor empiece a salir por la válvula. Tras ello, apagamos el fuego, retiramos la olla y dejamos que se enfríe. Pasados un par de minutos, abrimos la válvula para que salga el resto del vapor y, finalmente, abrimos la olla. Y… ¡ya está!

Sólo nos queda emplatar (si tenemos paciencia y buena vista, retiramos la cayena, el clavo y las vainas de cardamomo) y servir espolvoreando, si se desea, con algo de perejil fresco picado.

¡Bon appetit!

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119. Menestra (según la receta de mi abuela -1h 30min-)

Antes de que caduquen (jijiji) esos hermosos guisantes que compramos el otro día, vamos a utilizarlos para preparar este magnífico plato que nos va a servir para: entonar el cuerpo en un día frío como hoy, ayudarnos a comer un poco más sano y limpiar nuestra conciencia si hemos cometido excesos durante el fin de semana 😉 Con esta triple misión y sin más dilación, vamos a ponernos manos a la obra con el plato, que hoy es un poco más entretenido que de costumbre. Mi abuela, quien me enseñó a cocinar este plato, diría que “no tiene nada” (de trabajo, se refiere) pero solamente limpiar y picar las verduras ya os llevará un ratito, así que os recomiendo poneros una música agradable para hacerlo más ameno, jejeje.

¡Vamos allá! Para dos raciones de menestra de verduras vais a necesitar:

  • 100 gr de guisantes con vaina (los que nos sobraron tras preparar los Guisantes salteados con huevo mollet)
  • 1 huevo
  • 2 alcachofas (si váis al mercado no os van a poner pegas por pedir dos, seguro)
  • 115 gr de judías verdes (comprad un poco más, hasta llegar casi a 200 gr, que las usaremos para la siguiente receta)
  • 100 gr de tomate (aprox uno pequeño)
  • 80 gr de zanahoria (de las que nos sobraron tras preparar el Vitello Tonato)
  • 100 gr de champiñón (si compráis un poco más, os recomiendo que le deis salida con nuestra receta de carpaccio de champiñón, una receta muy fácil y muy sabrosa).
  • 100 gr de cebolla, limpia
  • 1 diente de ajo
  • 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita, de las de moka, de harina.
  • ¾ de cucharadita, de las de moka, de pimentón
  • ½ hoja de laurel
  • 400 ml de agua
  • Sal

Para preparar la menestra, lo primero que debemos hacer es limpiar las judías verdes, que es lo más entretenido. Con un pelador les quitamos las hebras de los lados y luego las lavaremos y las cortaremos en tiras de unos 2-3 cm de largo; las reservaremos en un plato. Tras ello, picaremos finalmente la cebolla y el ajo y los reservaremos en un plato también; pero tened la precaución de reservar los ingredientes por separado, sin que se mezclen. Después, pelaremos y picaremos en rodajas finas la zanahoria, y pelaremos y picaremos los champiñones en gajos medianos. Pelaremos y desgranaremos los guisantes y, por último, pelaremos, despepitaremos y cortaremos en cubitos el tomate.

Cuando tengamos todas las verduras limpias (a excepción de las alcachofas, que las dejaremos para el último momento para que no se oxiden), pondremos una cazuela al fuego. Le añadiremos las 5 cucharadas de aceite y lo mantendremos al 60% de potencia. Cuando el aceite esté caliente, añadiremos la cebolla y el ajo, rehogándolos durante 6 minutos y removiéndolos a menudo durante este tiempo. Pasados esos 6 minutos, añadiremos el tomate, el pimentón y la cucharadita de harina, les daremos unas vueltas durante 2 minutos y añadiremos los 400ml de agua a la olla.

Inmediatamente después, añadiremos a la cazuela las verduras que tardan más en cocerse: la zanahoria y las judías verdes. Las mantendremos en el fuego, hirviendo, durante 15 minutos; tiempo que aprovecharemos para poner otro cazo al fuego y cocer 1 huevo duro (ya sabéis, durante 12 minutos echando un chorrito de vinagre al agua para evitar “accidentes”).

Cuando se aproxime el final de estos 15 minutos, limpiaremos las alcachofas y nos quedaremos sólo con el corazón, que cortaremos en 4 y echaremos inmediatamente al agua para evitar que se oxiden. Añadiremos después los guisantes y los champiñones a la cazuela, y mantendremos hirviendo otros 15 minutos. Pasado este tiempo, añadiremos sal al guiso (no la añadimos antes para evitar que las verduras se nos deshidraten – para evitar, por ejemplo, que los guisantes se arruguen-) y añadimos también el huevo cocido (que habremos pelado y cortado en 4 gajos). Mantenemos el guiso en el fuego 5 minutos más y ¡listo! Ya tenemos nuestra menestra lista para emplatar y saborear!!

Espero que os guste.

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115. Vitello Tonato (50 min + reposo)

Hoy tenemos entre manos un clásico plato italiano, el vitello tonato. Traducido al castellano su nombre sería ternera (=vitello) con salsa de atún (“atunado” sería la traducción literal, concretamente). Este clásico nos va a permitir gastar parte de las alcaparras y las anchoas que aún teníamos en la nevera tras las últimas recetas. Siempre enlazando para aprovechar!! Ese es el espíritu. Aunque este plato tradicionalmente se toma frío, a mí me gusta tomarlo templado, para apreciar más los sabores. Pido perdón a los puristas por ello 😉
Vamos allá con la lista de ingredientes, en esta ocasión, prepararemos 3 raciones para ser capaces de trinchar la carne medianamente bien. Necesitaremos:

  • 600 gr de redondo de ternera (comprad un poco más, unos 200 gr extra, que los usaremos para la siguiente receta)
  • 30 gr de zanahoria (aproximadamente una)
  • 30 gr de apio (aproximadamente una ramita)
  • 75 gr de cebolla limpia (aproximadamente media)
  • 1 diente de ajo
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1 cucharadita, de las de moka, de perejil
  • 1 cucharadita, de las de moka, de tomillo
  • 1 cucharadita, de las de moka, de romero
  • 100 ml de un buen vino blanco seco
  • 1 lata de atún (62 gr)
  • 15 gr de alcaparras (de las que empezamos para preparar la salsa tártara del fish & chips)
  • 4 filetes de anchoa en aceite (de las que empezamos para preparar los tallarines a la putanesca)
  • 15 gr de miga de pan (mejor si es candeal)
  • 50 ml de nata para cocinar
  • 35 gr de mahonesa ligera (aprox 1 cucharada y media)
  • Sal y pimienta negra

Para preparar nuestro plato, lo primero que haremos será poner el horno a calentar a 180 grados. Mientras se calienta, pelaremos y picaremos las zanahorias (en cubos de 1cm de lado), limpiaremos y picaremos el apio y picaremos también la cebolla (todo en cubos del mismo tamaño) y el diente de ajo.

Tras ello, sazonaremos la carne con sal y unas vueltas de molinillo de pimienta negra. Cogeremos una bandeja pequeña para horno y echaremos en el fondo una de las cucharadas de aceite de oliva. Sobre ella pondremos nuestra carne y la regaremos con la otra cucharada de aceite. Alrededor de la carne dispondremos las hortalizas y las hierbas aromáticas picadas y tras ello introduciremos la bandeja en el horno.

Hornearemos 15 minutos sin ventilador y, pasado ese tiempo, regaremos la carne con el vino y seguiremos horneando 16 minutos más (si nos gusta la carne más hecha, dejarle unos 3 minutos más, pero tampoco os paséis que la carne puede hacerse demasiado). Pasado este tiempo, sacamos la bandeja del horno y ponemos la carne en un plato para que se enfríe más rápidamente.

Entre tanto, el resto del contenido de la bandeja (las verduras y el líquido de cocción) lo pasaremos al vaso de la batidora y le añadiremos la miga de pan, las anchoas, las alcaparras y el atún bien escurridos, la nata y un pelín de sal. Trituramos y, cuando tengamos ya una salsa fina, añadimos la mahonesa y batimos un poco más para que se termine de mezclar.

Por último, cuando la carne se haya enfriado, la trincharemos con más o menos maña en filetes finos. Los dispondremos en el plato y verteremos unas cucharadas de salsa por encima. Y… ya lo tenemos listo!! Podemos decorar con unas alcaparras y templar si se desea. Espero que lo disfrutéis.

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92. Versión Exprés del Pollo al Curry Rojo (26 min)

No podemos dejar pasar la oportunidad que se nos brinda al tener en nuestra nevera la pasta de curry rojo y el resto de leche de coco que usamos ayer. Para darles uso, vamos a cambiar el ingrediente principal, metiendo pollo en esta ocasión y haciendo una versión un poco más “cañera”. Me refiero a que, si pudisteis bien con el picante de los langostinos… ¿porqué no darle un poco más de potencia? Jejeje… Vamos a por ello, aunque, si no os atrevéis, libertad absoluta para poner menos cantidad de curry, ¿ok?

Necesitaremos para una ración de nuestro curry de pollo:

  • 220 gr de pollo (solomillitos o pechuga, para que podamos hacer tacos con ello)
  • 45 gr de arroz para guarnición (del que tenemos empezado tras el último curry. Si vais a hacer las dos recetas seguidas, podéis cocerlo todo de una vez y reservar la mitad en la nevera entre un plato y otro)
  • 70 gr de cebolleta picada (de la que habíamos empleado para la Ensalada de Salmón Marinado)
  • 30 gr de zanahoria
  • 1,5 cucharadas de pasta de curry rojo (del que hemos empezado para el Curry Thai de Langostinos)
  • 200 ml de leche de coco (igualmente, del que empezamos para el Curry Thai)
  • 1 ramita de cilantro (también, como los dos anteriores… jejeje)
  • 3 cucharadas de aceite de girasol
  • Sal

Para preparar nuestro curry de pollo, al igual que en la receta anterior, lo primero que haremos será cocer el arroz que nos servirá de guarnición, en abundante agua hirviendo con sal, siguiendo las indicaciones del fabricante. Si ya lo tenéis cocido de la receta anterior, ¡una cosa menos! Podéis pasar directamente a preparar el curry, porque en este caso no saltearemos el arroz después de cocido, sino que simplemente lo escurriremos y mantendremos caliente hasta que termine de hacerse el curry.

Para preparar el pollo, lo primero que haremos será picar las hortalizas. Cortaremos la zanahoria  en cubitos de unos 0,5 cm de lado y la cebolleta en tiras un poco más grandes que en el curry anterior: como de 1 cm de ancho y 2,5 cm de largo. Reservamos en un plato y, por otro lado, cortamos el pollo en tacos de unos 2cm de lado, aunque no hace falta que sean regulares del todo.

Cuando lo tengamos, pondremos una cazuelita pequeña al fuego, al 60% de potencia, con las tres cucharadas de aceite de girasol. Cuando éste esté caliente, añadiremos la cebolleta y rehogaremos durante dos minutos, tras ello, añadimos la zanahoria y rehogamos todo junto durante 6 minutos más.

Ahora, que ya tendremos pochadas las verduras, lo que haremos será añadir a la cazuela la pasta de curry rojo y los tacos de pollo ligeramente salados. Le damos una pequeña  vuelta para que el pollo se selle e, inmediatamente después, añadimos también la leche de coco y la ramita de cilantro picada. Bajamos el fuego y dejamos cocinar todo durante 9 minutos más. Apagamos entonces el fuego, probamos y corregimos de sazón y finalmente servimos el curry acompañado del arroz (y de un vaso de agua al menos, jejeje).

Buen provecho!!!

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48. Pesto Rosso para una Pasta Gourmet (23 min)

Cuando mi hermana probó esta receta en mi casa, me dijo: “Ana, ¡¡pero si es la mejor pasta que he probado en la vida!!” e incluso me recomendó no compartirla en el blog para guardar esta delicia en secreto… Pero ¡qué demonios! Esta receta es clave para nuestra misión de encadenar nuestras recetas; pues aprovecharemos la última zanahoria, las hojas de albahaca que habíamos empezado con el flan y el queso parmesano que empezamos también en esta receta. Así que espero que disfrutéis muchísimo con esta receta y homenajeéis con ella a vuestros seres más queridos y, eso sí, si os preguntan de dónde habéis sacado esta receta… decidles que del blog: antesquecaduque!!

Os comento directamente los ingredientes que vais a necesitar, en este caso, para preparar salsa para 6 raciones. Si no vais a gastar toda de una sóla vez, podéis congelar en botecitos el resto de la salsa sobrante en raciones individuales (4 cucharadas) e ir descongelando según las vayáis necesitando:

  • 110 gr de zanahoria (la última que nos quedaba después de las albóndigas de Fuengirola, el arroz tres delicias, la ensaladilla rusa y la pepitoria de piñones).
  • 2 bolsas de albahaca (menos las 5 hojas que usamos para el flan de guisantes).
  • 2 dientes de ajo pequeños
  • 70 gr de anacardos tostados
  • 50 gr de pimiento morrón (lo que nos sobró tras preparar la ensaladilla rusa)
  • 1 botecito (170 gr) de tomate doble concentrado (lo encontraréis fácilmente en Mercadona)
  • 40 gr de parmesano (del que nos sobró tras la salsa rápida de queso del flan)
  • 200 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 10 mitades de tomates secos en aceite, bien escurridos (de los que teníamos en la nevera tras la ensalada templada).
  • 70 gr de pasta, de la mejor calidad que encontréis. Yo usé estos espaguetti rizados.
  • Sal

Lo primero que tenéis que hacer es poner una cazuela con agua a hervir, y mientras se calienta el agua pelar la zanahoria, cortarla en cubitos y cocerla, cuando el agua hierva, durante 10 minutos. Cuando haya pasado este tiempo, retiramos del fuego y escurrimos la zanahoria.

Ahora, podemos ir preparando una olla más grande con abundante agua y algo de sal para cocer la pasta. No le echéis en este caso aceite, pues sellaría los poros de la pasta y los necesitamos para que la salsa impregne bien.

Mientras el agua empieza a hervir, metemos la zanahoria y el resto de ingredientes en el accesorio picador de la batidora y trituramos hasta que quede una pasta homogénea. Probamos de sazón y corregimos si es necesario.

Para este momento ya estará hirviendo el agua y podremos echar la pasta, nos interesa que quede al dente, así que leed las instrucciones del paquete para calcular el tiempo que debe estar hirviendo para coger este punto. Cuando lo tengamos, apagamos el fuego, escurrimos muy bien la pasta en un escurridor y la servimos en un plato, con 4 cucharadas de la salsa por encima.

¡¡Qué la disfrutéis!!

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