143. Cachopo de ternera con Olivas y Camembert (21 minutos)

¿Conocéis el término cachopo? Si habéis veraneado en Asturias alguna vez, seguro que sí, pues es el nombre de una de las especialidades de esta maravillosa comunidad. Por resumirlo muy brevemente, se trata de una especie de san Jacobo casero que puede hacerse con varios tipos de carne y con varios tipos de relleno. En nuestra receta de hoy, hemos optado por carne de ternera de primera, queso camembert y las olivas a las que teníamos que dar salida tras nuestra última preparación. A parte de esto, necesitaremos pocos ingredientes más, pero os los listo, como siempre, para que no haya lugar a dudas. Para cada cachopo necesitaréis:

  • 2 filetes de ternera finos (200 gr en total)
  • 40 gr de aceitunas negras (de las que empezamos para nuestro Carpaccio de Bacalao con Salmorejo).
  • 45 de queso camembert
  • ½ diente de ajo
  • 1 cucharadita de zumo de lima (de las que nos quedaban tras preparar la Ensalada de Bacalao Ahumado con Cítricos)
    1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
    Orégano
    Sal
    1 huevo, aceite y pan rallado

Para la preparación, lo primero que haremos será preparar una pasta de aceitunas negras. Escurriremos éstas bien del líquido de conservación y las pondremos en la batidora junto al medio diente de ajo, al zumo de lima la cucharada de aceite de oliva y una pizca de sal. Trituramos bien y reservamos.

Por otro lado, pondremos cada filete entre dos hojas de film transparente de mayor tamaño y golpearemos con ayuda de un rodillo, una botella de vidrio o, mucho mejor, una espaldadera (que es lo que usan los profesionales para esta operación). Lo que tenemos que conseguir es que el filete quede lo más fino y lo más estirado posible, para después dejarnos operar con soltura. Sí que tenemos que procurar que los dos filetes estirados nos queden con una forma lo más parecida posible, porque luego habremos de casar uno sobre el otro.

Cuando tengamos ambos filetes estirados, cogeremos el mayor de ellos y lo pondremos de base y lo salaremos ligeramente. Sobre él, pondremos la pasta de aceituna sin llegar a los bordes y, sobre ésta, pondremos el queso cortado en tiras y espolvorearemos con un pelín de orégano. Cubriremos con el otro filete y repetiremos la operación de aplastamiento, pero esta vez sólo en los bordes. Lo que queremos es que los bordes de los filetes se unan lo más posible para evitar que al cocinar el cachopo perdamos rellenos. Por hacer un símil, es como si cerrásemos los bordes de una empanadilla, sólo que aquí en lugar de hacerlo con el tenedor, lo haremos con un elemento contundente 😉

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Terminado este paso, lo que vamos a hacer es poner una sartén grande con aceite a calentar, al 70% de potencia. Y, mientras el aceite se calienta, pasaremos el cachopo con mucho cuidado por el huevo batido primero y por pan rallado después, para dejarlo empanado. Cuando el aceite esté caliente, introducimos el cachopo con cuidado y cocinaremos dos minutos por cada lado. Pasado este tiempo, lo sacamos a un plato con papel de cocina para retirar el exceso de grasa y tras ello emplatamos y servimos inmediatamente.

Espero que os guste. Besos!

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142. Carpaccio de Bacalao con Salmorejo (4 minutos)

La receta que traemos hoy creo que es la más rápida de todas las que hemos hecho nunca. Bueno, lo será con una buena planificación del enlazado de recetas. ¿Qué por qué? Pues porque para ella sólo necesitamos 4 ingredientes y 2 de ellos son ingredientes restantes de las preparaciones anteriores. Fácil e ideal para no pensar mucho en verano, que es lo que apetece, jejeje. Bueno, voy a deciros cuáles son estos tres ingredientes y os sigo contando. Para cada ración (persona) necesitaréis:

  • 4-5 cucharadas de Salmorejo (del que preparamos en la última ocasión).
  • 70 gr de bacalao ahumado en lonchas (justo lo que nos sobró tras preparar la Ensalada de Bacalao Ahumado y Cítricos).
  • 3 aceitunas negras, sin hueso (coged una latita de 115 gr, que el resto las vamos a usar en la próxima receta. Conservar las restantes, con el jugo de la conserva y en un bote de cristal, en la nevera hasta que las vayamos a usar).
  • Unas gotas de aceite de oliva virgen extra.

Para prepararlo, sólo tenemos que preparar un plato llano. En el fondo de éste, extenderemos el salmorejo y a continuación pondremos sobre él las láminas de bacalao, teniendo la precaución de escurrirlas bien del aceite en el que viene conservado.

En segundo lugar, cogeremos las aceitunas negras y las rallaremos con el rallador más fino que tengamos, poniendo el resultado sobre nuestro bacalao. Por último, salpicamos con unas gotitas de aceite de oliva virgen extra y servimos.

Fácil, ¿verdad? Pues es una combinación que, si no habéis probado nunca, os recomiendo. ¡Está de toma pan y moja!

Nos vemos en unos días amigos!!!

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141. Salmorejo con su guarnición (10 minutos + maceración)

Hoy tenemos entre manos uno de mis platos favoritos del verano. Como dicen los “modernos” es un “must” en mis cenas del mes de julio y agosto; es tan recurrente en mis noches de verano como el sándwich mixto en mis noches de invierno, jejejeje. Y para prepararlo, ¡más fácil imposible! Os voy a contar rápidamente los ingredientes que necesitamos y dejamos aparcado, sólo temporalmente, el resto de bacalao ahumado que nos quedaba tras la receta anterior.

Para una ración de salmorejo, necesitaremos:

    • 25 gr de miga de pan del día anterior
    • 260 gr de tomate maduro (ya pelado).
    • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
    • ¼ de diente de ajo
    • Sal
    • 1 cucharada de vinagre de jerez
    • 3 huevos de codorniz (de los que sobraron tras preparar el Tartar de Salmón con aguacate. Si no tenéis pensado otro uso, os recomiendo cocer todos los que queden para una receta que tengo pensada y publicaré en unos días).
    • 1 loncha de jamón ibérico (cuanto más bueno, mejor).

Para preparar el salmorejo, lo primero que haremos será poner todos los ingredientes, menos los huevos y el jamón, en el vaso de la batidora en el orden que os he indicado. De esta forma, el pan se irá empapando de los ingredientes líquidos y se irá asentando. Si no váis con prisa, incluso yo dejaría esta preparación en la nevera durante unas cuantas horas, que es un truco que me aconsejó Carmen, una gran amiga mía cordobesa. Aunque si ella me leyese, me diría que el salmorejo cordobés no lleva nada de vinagre. Pero bueno, esta es mi receta… jijiji, así que me atrevo a desobedecerla un poco 😉

Mientras el contenido del vaso reposa, aprovecharemos para cocer los huevos de codorniz, teniéndolos en agua hirviendo con un chorrito de vinagre, por un espacio de 7 minutos. Dejamos enfriar los huevos y tras ello los picamos y picamos también la loncha de jamón, reservándolo para el momento de servir.

Trituramos el contenido del vaso y lo pasamos por un colador chino para eliminar las semillas que nos hayan podido quedar. Enfriamos y servimos frío con la guarnición de jamón ibérico y huevo cocido. Ummmmm. Es una delicia. ¡Espero que os guste tanto como a mí!

P.D. Os recomiendo aguantar la tentación y guardad 4-5 cucharadas para la siguiente receta!!

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