130. Ensalada Rápida con Tomates Secos, Parmesano y Anchoas (5 minutos)

Los que seguís el blog ya sabéis que mi intención siempre es ir rematando los ingredientes que compramos para que no se queden olvidados en nuestras neveras o despensas y acabemos tirándolos. Con este mismo espíritu comparto hoy con vosotros esta ensalada, que nos servirá para rematar ingredientes de recetas anteriores, es rapidísima de hacer y además está francamente buena. ¡¿Qué más se puede pedir?!
Vamos allá con ella, comenzando, como siempre, por nuestra lista de ingredientes:

  • 40 gr de mezclum (del que empezamos para nuestra hamburguesa de cordero lechal y para la ensalada césar).
  • 4 filetes de anchoa (los que nos quedaban tras preparar la salsa de la ensalada césar)
  • 3 mitades de tomates secos en aceite (de los que hemos empezado a usar al preparar los jamoncitos de pollo rellenos).
  • Unas lascas de queso parmesano (igualmente del que empezamos con la ensalada césar y los jamoncitos de pollo).
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de vinagre balsámico de Módena
  • 1 pizca de sal (poca, porque el parmesano y las anchoas ya le aportan bastante).

Para preparar nuestra ensalada, no tenemos más que disponer el mezclum en la bandeja donde queramos poner la ensalada y le añadiremos un poco de sal (muy poca, recordad). Seguidamente, escurriremos muy bien las anchoas y los tomates secos de su aceite de conserva y los picaremos groseramente. Cuando lo tengamos picados, espolvorearemos sobre las lechugas. A continuación haremos lo mismo (espolvorear) lascas de parmesano que cortaremos directamente sobre el plato con ayuda de un pelador de cocina (esto es muy Jaime Oliver, jejeje). Y, por último, aliñamos con el aceite de oliva y el vinagre de Módena, salpicando con éste último todo el plato para darle un toque de color. Y ¡listo! Sólo queda coger un tenedor y… ¡¡a comer!! No todo iba a ser recetas complicadas ¿no? 😉

Disfrutadla chicos!!

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129. Jamoncitos de Pollo rellenos de Tomate y Albahaca (27 min)

Hola chicos! No me he olvidado de vosotros, ni de los jamoncitos de pollo que habíamos comprado y tenemos en la nevera [queridos followers, haced como yo y cocinad esta receta y la anterior seguidas, que si seguís el blog al ritmo que yo voy publicando ultimamente, encontraríais vuestros jamoncitos más que «caducados», jijiji. A ver si me deslío un poco y vuelvo a coger el ritmo normal, sorry].

Notas aclaratorias aparte, hoy nos toca meterle mano al pollo con esta receta sencilla pero de lo más rico y de lo más aparente. ¿Vamos allá con los ingredientes? Para una ración, vais a necesitar:

  • Dos jamoncitos de pollo (del lote que empezamos al hacer nuestra Ensalada César).
  • 4-6 mitades de tomates secos en aceite de oliva (del mismo estilo de los que usamos anteriormente para hacer el pesto rosso o para la ensalada templada de pasta).
  • 6 hojas de albahaca fresca.
  • 2 cucharadas de queso parmesano rallado (del que hemos empezado también con nuestra ensalada césar).
  • Sal y pimienta al gusto.
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen.

¿Lo tenemos todo? Pues vamos a empezar, lo primero, encendiendo el horno para que se vaya calentando. Lo pondremos a 200 grados centígrados y sin ventilador hasta que no metamos la bandeja.

Tras ello, lo que haremos será deshuesar los jamoncitos igual que lo hicimos en la receta de ensalada césar, dejando el muslo abierto completamente y conservando la piel. Los huesos, podéis envolverlos y guardarlos en el congelador como hicimos en la receta anterior. Ya os daré ideas de cómo usarlos más adelante.

Cuando tengamos nuestras dos «planchas» de pollo, las colocaremos con la piel hacia abajo y las salpimentaremos; las espolvorearemos después con el queso parmesano (una cucharada aproximadamente por cada muslo) y, finalmente, colocaremos las hojas de albahaca fresca (3 para cada muslo) y las mitades de tomates secos escurridas (2 o 3 para cada muslo, dependiendo de lo grandes que sean). Cuando lo tengamos listo, volveremos a enrollar el muslo intentando devolverlo a su forma original 😉 Solo que ahora, en lugar de hueso, tenemos un sabroso relleno, jejeje. Para que el pollo se mantenga en esta pose, utilizaremos hilo de cocina y lo bridaremos para que quede lo más prieto posible. Hace falta un poco de maña para hacerlo, pero una vez hecho el primero, veréis que el segundo no se os resiste.

Cuando tengamos atados nuestros dos muslos, los colocaremos en una fuente apta para horno, los pintaremos con la cucharada de aceite y los meteremos al horno, encendiendo ahora el ventilador. Los mantendremos en esa posición durante 7 minutos y luego les daremos media vuelta, para hornearnos por el otro lado otros 6-7 minutos más (dependiendo de lo dorado que lo vayáis viendo y siempre sin pasarnos de tostado, jejeje).

Pasado este tiempo, sacamos nuestro pollo del horno, cortamos las bridas y lo trinchamos con cuidado para que evitar que se nos desmonte mucho y ¡¡voilá!! He aquí el resultado!! He de decir que, además de bonito, es delicioso!!! Ya estáis tardando en probarlo 😉

Un abrazo fuerte!

 

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128. Ensalada César (24 minutos)

Hoy vamos a abordar este plato tan conocido internacionalmente; ya sé que podemos encontrarlo ya listo para tomar en supermercados y en restaurantes pero… ¡ese no es nuestro estilo! Jejeje. Sobre todo porque ya sabéis que nuestro objetivo es enlazar recetas para aprovechar ingredientes y esta receta nos va a servir para utilizar el mezclum que nos sobró al preparar la hamburguesa de cordero con chutney y para empezar a utilizar un lote de tres jamoncitos de pollo que acabamos de comprar.

¿Os parece si empezamos? Aquí va la lista de ingredientes para nuestra ración de ensalada:

  • 55 gr de mezclum (del que empezamos para nuestra hamburguesa de cordero lechal).
  • 1 jamoncito de pollo (como os decía, comprad 3 que los utilizaremos enseguida)
  • 1 huevo pequeño
  • 15 cl de aceite de girasol
  • ¼ de diente de ajo
  • 1 cucharada de zumo de lima (de la lima que empezamos también con la hamburguesa de cordero).
  • 2 cucharaditas de mostaza de Dijon
  • 6 filetes de anchoa en semiconserva
  • 25 gr de queso parmesano rallado (comprad una cuña, que usaremos más en otras recetas).
  • 15 gr de picatostes
  • Sal

Para preparar nuestra ensalada, lo primero que haremos será preparar la salsa. Para ello, pondremos en el vaso de la batidora el huevo, el aceite, el ajo, las anchoas, el zumo de lima y la mostaza (no le añadiremos sal porque las anchoas ya le aportan bastante). Batimos hasta obtener una mahonesa espesa; si la queremos más líquida, sólo tendremos que añadir un poco más de aceite de girasol y/o si queremos, un poco de salsa Perrin´s (digo la marca porque no estoy segura de saber escribir bien Worcesterxxx… jejejeje).

Cuando lo tengamos, con un rallador muy fino, rallaremos el queso y lo añadiremos a la salsa; removemos bien para que se incorpore y entonces probaremos de sazón y corregiremos si es necesario. Cuando esté a nuestro gusto, tapamos y reservamos en la nevera mientras preparamos el resto de la ensalada.

Ahora llega el turno de preparar el pollo. Cogeremos nuestro muslito de pollo y le haremos un corte a lo largo con ayuda de unas tijeras para dejar el hueso a la vista, y luego otro corte en la base de la pata para poder extraer el hueso y dejar la carne en una sola pieza y manteniendo la piel. Cuando la tengamos, extendemos bien aplastándolo un poco, salpimentamos y preparamos una sartén para cocinarlo, encenderemos el fuego, al 70% de potencia. Cuando la sartén esté caliente, añadiremos una cucharadita de aceite nada más y pondremos la pieza de pollo con la parte de la piel hacia abajo. Dejamos cocinar 4 minutos y luego damos la vuelta, bajamos el fuego al 60% y cocinamos otros 5 minutos por la parte interior. Pasado este tiempo, sacamos del fuego y dejamos enfriar para que repose y sea más fácil cortarlo y, sobre todo, para que no nos caliente la ensalada!!

Mientras tanto, podemos aprovechar para preparar el mezclum en la fuente donde vayamos a servir la ensalada. Añadiremos también un poco de sal directamente sobre las hojas. A continuación, salsearemos el mezclum con dos o tres cucharadas de nuestra salsa y, finalmente, cuando ya esté frío el pollo, lo cortamos en tiras y lo pondremos sobre la ensalada. Rematamos “espolvoreando” unos cuantos picatostes y ¡a disfrutar!

Espero que os guste!

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127. Pizza de Cebolla al estilo argentino (25 min + reposo)

La receta que hoy tenemos entre manos es otra de las especialidades de mi abuela; uno de esos platos que uno empieza a disfrutar desde que el momento en que se entra al portal de su casa y aprecia los aromas de la pizza horneándose. A ella, a su vez, se la enseñó a hacer una buena amiga argentina entre taza y taza de mate. En honor a ellas dos os transmito hoy la receta, para que llegue sigáis transmitiéndolo entre los buenos amigos y los familiares.

Para preparar una pizza medianita (como para dos o uno con hambre…), necesitaréis:

  • 175 gr de harina de trigo
  • 8 gr de levadura fresca de panadería
  • 100 ml de agua templada
  • 1 cucharadita de las de moka, de sal
  • 120 gr de cebolla dulce, limpia
  • 1 cucharadita de postre de orégano
  • 3 cucharaditas de aceite de oliva + 1 más para la masa
  • 6 lonchas de queso mozzarella tipo sándwich (del que habíamos comprado para preparar la Hamburguesa de Cordero con Chutney de Mango).

Para preparar nuestra pizza, lo primero que haremos será preparar la masa. En un bol, pondremos la harina, la sal y removeremos bien para que se mezcle. Por otro lado, en el vaso medidor, pondremos los 100 ml de agua y los templaremos metiéndolos 30 segundos en el microondas. Cuando tengamos el agua templada, disolveremos en ella la levadura y verteremos esta mezcla sobre el cuenco de la harina. Removeremos hasta que se haya integrado la mezcla bien y, entonces, pasaremos a trabajarla con las manos. Personalmente os recomiendo amasarla dentro del bol, pero si queréis, podéis trabajarla sobre una mesa limpia con un pelín de harina (aunque no demasiada para que no se nos endurezca la masa). Tras unos minutos, cuando veamos que ya la masa está lo suficientemente elástica, la pondremos nuevamente en el bol y lo taparemos bien con film transparente. Lo dejamos reposar en un sitio templado entre 30 min y una hora, hasta que prácticamente doble su volumen.

Cuando hayamos dejado la masa reposando, pasaremos a preparar la cobertura. Para ello, picaremos la cebolla en cuadritos y la pondremos en un bol con agua templada. Al bol, le añadiremos la cucharadita de orégano, una pizca de sal y las 3 cucharadas de aceite de oliva. Mezclamos bien con las manos y dejamos reposando, prácticamente el mismo tiempo que la masa. Esto lo hacemos para suavizar el sabor de la cebolla y que se vaya aromatizando también con el orégano, y la verdad es que es un truco genial que os animo a seguir para otras recetas. Poned la imaginación en marcha!! 😉

Pasado el tiempo de reposo, vamos con la segunda fase del plato! Encenderemos el horno y lo pondremos a calentar a 200 grados. Al tiempo, pondremos a escurrir la cebolla en un colador, para que elimine todo el agua posible. Seguidamente, llegará el momento de meter de nuevo mano a la masa, jejeje. Destaparemos el bol de la masa, le añadiremos una cucharita de aceite y volveremos a amasar durante 2 minutos más. Cuando la tengamos, extenderemos sobre una bandeja de horno, pero sin estirarla demasiado (debemos dejar un grosor de medio centímetro aproximadamente, pues es una masa “tipo pan”, como la pizza al taglio romana). Si tenemos tiempo, dejamos que “suba” unos minutos y tras ello ponemos las lonchas de queso por encima y sobre ellas la cebolla, añadiendo, si queremos, un pelín más de orégano.

Ya lo tenemos todo listo, ahora sólo tenemos que meter la pizza en el horno, con ventilador y calor arriba y abajo y darle 12 minutos aproximadamente de cocción. Después, sólo nos falta cortarla y disfrutarla solos o en buena compañía!!! ¡Buen provecho!

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126. Hamburguesa de Cordero con Chutney de Tomate (55 min)

Continuamos con las recetas que hemos enlazado para gastar nuestra pierna de cordero lechal. Os adelanto que la mezcla y potencia de sabores de esta receta es espectacular y, desde luego, es una hamburguesa que no os dejará indiferente. Además, el chutney sobrante os aguantará bastante tiempo en la nevera y podréis usar para combinar con queso; desde los frescos a los de media curación. Ummmm!!! ¡Se me dispara la imaginación!

Pues no perdamos tiempo, vamos a ponernos a cocinar. Necesitaremos, para una hamburguesa, los siguientes ingredientes:

Para la hamburguesa:

  • 140 gr de carne de cordero lechal ya limpia (de la pierna de cordero que compramos para hacer el guiso especiado de lentejas y cordero).
  • Una pizca de ralladura de lima y unas gotas de zumo de la misma (una cucharadita de postre).
  • ¼ cucharadita de moka, de curry de Madrás en polvo
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
  • Sal
  • Pan de hamburguesa
  • Mezclum de ensalada
  • 2 lonchas de mozarella (de la que viene en lonchas, tipo sándwich. Comprad cerca de 10 en total, que el resto la vamos a usar para la siguiente receta).

Para el Chutney de Tomate:

Una vez tengamos a mano todos nuestros ingredientes, lo primero que haremos será preparar el chutney; que es lo que más tiempo necesita. Para ello, picamos en cubitos los tomates y los reservamos en un cuenco. Ponemos al fuego (al 50% de potencia) una cazuela con la cucharada de aceite y, cuando esté caliente añadimos el ajo y el jengibre rallado. Lo rehogamos moviendo a menudo, para evitar que se queme, durante 2 minutos. Después, añadimos los dados de tomate y subimos el fuego al 60%, rehogando durante 5 minutos más. Finalmente, añadiremos el resto de los ingredientes del chutney y mantendremos al fuego durante, aproximadamente, 45 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que adquiera la consistencia de una mermelada. Filtramos con ayuda de un colador chino, lo ponemos en un bol y dejamos enfriar.

Mientras el chutney se enfría (el que no vayáis a utilizar, como os decía aguanta una semana en la nevera y, unos meses en el congelador); vamos a preparar la carne. Meteremos en el accesorio picador de la batidora: la carne limpia de cordero, la ralladura y zumo de lima, la sal, el curry y la cucharadita de aceite de oliva. Picamos, sin pasarnos, y luego damos forma a nuestra hamburguesa.

Ya casi hemos terminado! Ahora lo que tenemos que hacer es tostar el pan y sobre la parte de abajo poner el queso y el mezclum de ensalada sobre la parte de arriba. En la misma sartén donde hemos tostado el pan, pondremos el fuego al 60% de potencia y hacemos nuestra hamburguesa 2 minutos 30 segundos por cada lado. Tras ello, la sacamos del fuego para ponerla sobre el queso, salseamos con el chutney y servimos inmediatamente. ¡Os encantará! Y si no, decídmelo que admito reclamaciones 😉

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125. Guiso especiado de Cordero y Lentejas (30 min)

Vamos a dejar temporalmente de lado al pollo para meternos hoy con otro tipo de carne: el cordero. Concretamente, vamos a enlazar dos recetas que prepararemos con una pierna pequeña de cordero lechal. Si usáis el mercado tradicional, lo mejor será pedirle al carnicero que la mitad de la pierna os la trocee con hueso y la otra mitad os la deshuese para nuestra siguiente preparación. Si no tiene mucho jaleo, lo hará con gusto y os quitará bastante trabajo (pues, reconozcámoslo, se dan bastante más maña que nosotros).

¿Ya tenemos el cordero? Pues vamos a empezar con este guiso, exótico y súper completo, pues lleva legumbres, hortaliza y carne prácticamente magra. Necesitaremos para una ración:

  • 70 gr de lentejas pardina (aún teníamos en la nevera desde que hicimos las lentejas, como las de mi madre), que pondremos a remojo en agua fría un mínimo de 8h
  • 100 gr de cordero lechal (troceado, con hueso)
  • 35 gr de apio (aproximadamente media rama)
  • 25 gr de zanahoria (aproximadamente media)
  • 100 gr de tomate pera (aprox 1 unidad)
  • 30 gr de cebolla roja (de la que empezamos al preparar las Berenjenas con salsa Miso).
  • 240 ml de agua
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • ¼ de cucharadita, de las de moka, de comino molido
  • 1 clavo de olor
  • 2 vainas de cardamomo (de las que teníamos tras preparar los vasitos de arroz con leche)
  • 1 cayena
  • 2 cucharadas de harina

Para preparar nuestra receta, lo primero que haremos será picar en brunoise (cubitos de 3mm de lado) todas las hortalizas (cebolla, apio, zanahoria y tomate), que reservaremos por separado hasta el momento en que las vayamos a utilizar. Tras ello, en un plato hondo, pondremos una cucharada de harina a la que añadiremos una pizca de sal; de este modo, cuando pasemos los trozos de cordero por la mezcla, quedará sazonado y enharinado al mismo tiempo.
Cuando lo tengamos listo, pondremos en un fuego mediano nuestra olla exprés a calentar, al 70% de potencia, con las 3 cucharadas de aceite. Cuando el aceite esté caliente, añadiremos los trozos de cordero (sacudiéndolos antes para retirar el exceso de harina) y los rehogaremos durante 1-2 minutos hasta que se sellen bien por todos los lados. Tras ello, los sacamos de la olla y los retiramos a un plato, y metemos en la sartén la cebolla picada. Bajamos el fuego al 60% de potencia y rehogaremos la cebolla, removiendo a menudo, durante 2 minutos; tras lo cual añadiremos la zanahoria y el apio y rehogaremos todo 3 minutos más. Por último, añadiremos a la olla el tomate picado y seguiremos rehogando otros 5 minutos.
Pasados estos 5 minutos, añadiremos las especias, las lentejas escurridas, el agua, el cordero salteado y una cucharadita de sal. Tapamos y cerramos la olla y mantendremos al fuego 14 minutos, a contar desde que el vapor empiece a salir por la válvula. Tras ello, apagamos el fuego, retiramos la olla y dejamos que se enfríe. Pasados un par de minutos, abrimos la válvula para que salga el resto del vapor y, finalmente, abrimos la olla. Y… ¡ya está!

Sólo nos queda emplatar (si tenemos paciencia y buena vista, retiramos la cayena, el clavo y las vainas de cardamomo) y servir espolvoreando, si se desea, con algo de perejil fresco picado.

¡Bon appetit!

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