71. Crepes de Espárragos Trigueros y Salmón Ahumado (10 min + 30 de refrigeración)

Hoy seguiremos dando cuenta de los espárragos que nos quedan (alguno ha caído directamente a la plancha) con este caprichito. Es una de mis recetas favoritas para cualquier hora del día, pero os lo recomiendo encarecidamente si algún día decidís homenajearos (u homenajear) con un brunch. Lo más complicado de la receta es preparar los crepes, y esto, ya veréis, no tiene ningún misterio.
Aquí van los ingredientes que necesitaréis para preparar 3 mini-crepes como los de la foto:

Para la masa de crepe:

  • 1 huevo
  • 125 gr de harina
  • 250 ml de leche
  • 1 pizca de sal

Para el relleno:

Lo primero que tenemos que hacer para preparar los crepes es preparar la masa. Para ello, metemos en el vaso de la batidora el huevo, la harina, la leche y la sal y batimos bien hasta tener una mezcla homogénea. Cuando lo tengamos, tapamos el vaso con film y lo metemos en la nevera durante media hora.
Durante este tiempo, podemos aprovechar para hacer muchas cosas, ya que nu

estra única misión será limpiar y secar bien los espárragos. Nos quedaremos sólo con la parte más fresca y más tierna, cosa que conseguiremos cogiendo un extremo del espárrago con cada mano y doblándolo hasta que se quiebre. Desecharemos la parte del final y nos quedamos con la parte de la yema, que será la más crujiente y sabrosa.
Cuando hayamos hecho esto con todos los espárragos, los cocinaremos a la plancha en una sartén con una cucharada de aceite, al 60% de potencia, durante 5 minutos. Les debemos dar la vuelta a menudo para que queden bien doraditos por todos los lados. Cuando los tengamos, retiramos del fuego y los reservamos.

Ahora (si ya ha pasado la media hora de refrigeración que necesitábamos) ya ha llegado el momento de la verdad. ¡¡Nos toca cocinar los crepes!! Tenemos masa de sobra para hacer como unos 12-14 crepes, así que no os preocupéis si alguno se os estropea. Para hacerlos de un tamaño adecuado al resto de las cantidades, yo usé en esta ocasión la sartén antiadherente más pequeñita que tengo, de 18 cm de diámetro. La ponemos al fuego, al 50% de potencia y, cuando esté caliente, la retiramos y echamos 2 cucharadas de mezcla de crepe en la sartén. La extendemos bien con ayuda del revés de la propia cuchara por toda la superficie de la sartén y la ponemos de nuevo sobre el fuego. La deberemos tener así durante unos 45 segundos, o hasta que veamos que se empieza a despegar del fondo. En este punto, lo separamos desde el borde con cuidado y le damos media vuelta, para tenerlo otros 40 segundos de cocción. Ahora, con un “movimiento de brío” lo sacamos del fuego a un plato volteándolo de nuevo, para que la parte más caliente nos quede hacia arriba y se enfríe “con libertad” sin generar vapor que nos añadiría humedad al crepe. Si no os veis muy valientes para estos movimientos… también lo podéis hacer con cuidado, jejeje. Pero como tenemos masa de sobra, podemos hacerlo más divertido.

Pues bien, repetiremos la operación de la cocción del crepe hasta tener por lo menos 3 crepes bonitos. Pero si no estáis cansados y vais con tiempo, yo cocinaría al menos otros 3 o cuatro más pues, si lo guardáis en un tupper, los podréis consumir al día siguiente sin problemas, con esta misma receta o con vuestros rellenos salados o dulces favoritos…

Pero bueno, no fantaseemos con futuras comidas y centrémonos en terminar con la que tenemos entre manos. Cogeremos ahora tres de los crepes que hemos preparado y, sobre el fondo de cada uno de ellos, pondremos una fina capa de salmón ahumado (repartiendo los 50 gr a partes iguales). Sobre el salmón pondremos, sin extenderlo mucho, 15 gr de queso philadelphia en cada crepe y por último, en el centro de cada uno de ellos, tres espárragos a la plancha. Enrollamos bien, emplatamos y decoramos con cebollino picado por encima y… ¡¡¡A disfrutar!!!

Está feo que lo diga yo, pero ¡¡están buenísimos!!

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67. Bacalao al horno con Crujiente de Idiazábal (24 min)

Seguimos hoy gastando nuestro queso Idiazábal con un pescado, que luego me dice mi amigo Mario que apenas escribo recetas con pescaditos. Pues Mario, esta va por ti. Además, ya veréis que es una receta súper rápida y muy fácil de hacer. Si además a eso le unes que queda con un sabor estupendo y una muy buena pinta ¿qué más se puede pedir? Podéis aprovecharlo incluso para cuando tengáis invitados, ya sabéis, multiplicando estas cantidades por el número de comensales:

  • 250 gr de bacalao fresco en un taco, mejor con piel (puede valeros también el bacalao desalado, pero en ese caso deberéis reducir un poco la cantidad de idiazábal y sustituirla por más cantidad de almendra, pues el queso, al ser curado, ya le aporta bastante sal al plato).
  • 10 gr de queso idiazábal (parte de lo que nos sobró al preparar los canapés de Idiazábal con Membrillo).
  • 10 gr de almendra molida (del mismo lote que empezamos cuando preparamos la salsa romesco)
  • 7 gr de mantequilla bien fría.
  • Sal

Como os decía, la preparación de este plato es la mar de sencilla. Tendréis que empezar por encender el horno y precalentarlo a 200ºC. Mientras se calienta, cogeremos nuestro taquito de queso y lo rallaremos finamente (es decir, con un rallador fino para que os quede en textura de polvo) hasta conseguir los 10 gr que necesitamos. Lo pondremos entonces en un bol al que añadiremos también los 10 gr de almendra molida y mezclaremos bien.

Ahora, cogeremos la mantequilla y la cortaremos en pequeños cubos que echaremos también al bol y agregaremos a la mezcla mediante pequeños pellizcos (= cogemos con las puntas de los dedos parte de la mantequilla y parte de queso con almendra y frotamos las yemas para que nos quede una especie de arenilla como la que os muestro en esta foto). Es importante que la mantequilla esté bien fría para que tienda a hacer esta “arena” y no a derretirse y a hacerse una pasta.

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Cuando lo tengamos listo, pasamos a “trabajar” el bacalao. Cogemos el taco, lo secamos bien con papel de cocina, lo salamos ligeramente y después lo ponemos en una bandeja de horno con la piel hacia abajo. Si nuestro bacalao no tiene piel, tendréis que tener la precaución de engrasar bien la bandeja para que el bacalao no se quede pegado. Una vez en la bandeja, lo cubriremos con nuestra “arena” (en realidad en cocina a esto se le llama crumble), procurando que no se caiga nada y quede bien cubierto por todas partes.

Finalmente, lo introduciremos en el horno (con calor arriba y abajo y ventilador) y lo tendremos unos 15 min (un poco menos si es un taco fino y un poco más si es un taco alto. El mío, como ejemplo, tenía 3cm de alto y tardo los 15 minutos justos). Pasado este tiempo, lo sacamos del horno, lo emplatamos y ¡lo disfrutamos!

Espero que os guste.

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65. Paté de Berenjena (40 min)

Hoy vamos a darle uso a aquella media berenjena que nos quedó empezada después de preparar nuestro plato de berenjena con salsa romesco. Lo haremos a través de este plato, típico de la cocina árabe. A pesar de que veáis los 40 minutos de elaboración, no os asustéis, pues casi todo el tiempo se va a ir en el horneado y mientras tanto podréis aprovechar para hacer vuestras cositas… jejeje. En esta ocasión yo lo he presentado con unas tostaditas, pero también resulta estupendo para dippear con trocitos de pan de pita (si os sobró algún paquete de cuando hicimos el “salsiqui”, aprovechadlo). No me enrollo más, os cuento directamente los ingredientes que necesitáis para poder preparar una tarrina de paté como la de la foto:

  • 125 gr de berenjena (la que no cocinamos cuando hicimos la salsa romesco).
  • ¼ de diente de ajo pequeño (si no os gusta mucho el ajo, quizá un pelín menos).
  • 20 gr de tahina (Aproximadamente dos cucharadas de esta pasta de sésamo. La encontraréis en el Corte Inglés o en tiendas de cocina árabe).
  • 3 cucharadas de zumo de limón
  • Sal
  • Biscotes

Para prepararlo, lo primero que tenemos que hacer es encender el horno y precalentarlo a 200ºC. Mientras se calienta, cogeremos nuestra berenjena sin pelar y le haremos varias hendiduras alrededor con ayuda de un cuchillo. Una vez hechas, envolveremos nuestra berenjena en papel de aluminio y lo cerraremos bien para que no se escapen los jugos de la misma. La pondremos en una bandeja de horno y la introduciremos en el horno durante 30 minutos. Como os adelantaba, ahora tendréis tiempo para hacer otras cosas 😉 Parado este tiempo, sacaremos la berenjena del horno y esperemos a que se temple un poco antes de desenvolverla.

Mientras la berenjena se enfría, podemos aprovechar para picar el ajo lo más finamente posible y ponerlo en un bol. Tras ello, cogeremos la berenjena y le extraeremos sólo la pulpa, añadiéndola al bol. Con ayuda de un tenedor, aplastaremos la pulpa de berenjena hasta que quede casi un puré. Si os cuesta trabajo esta tarea, podéis añadirle la sal ahora para que no resbale tanto por el bol. Finalizada esta tarea, le añadiremos el zumo de limón y las dos cucharadas de tahina. Removemos bien y corregimos de sazón si es necesario. Guardamos en el refrigerador hasta el momento de servir, llegado el cual lo serviremos acompañado de nuestros biscotes o pan de pita. ¡Y a disfrutarlo!

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63. Berenjenas a la plancha con Salsa Romesco (55 min)

Hoy nos hemos aventurado a preparar esta salsa, clásico de la gastronomía tarraconense, que normalmente suele ir acompañando a los famosos calçots. Tanto los calçots como la salsa romesco los probé por primera vez hace pocos meses. Los primeros no están mal, pero la salsa… ummm. Prometí que tenía que descubrir ese secreto. Y aquí estamos hoy, dejando de lado los calçots, que son un poco más rollo de preparar en casa y centrándonos en la salsa, que hoy acompañaremos con unas berenjenas a la plancha para que nuestro plato resulte sanísimo. Aunque el tiempo para prepararla es un poco más de que empleamos habitualmente, os aseguro que merece la pena y podéis hacer un poco más de cantidad para luego acompañar otras verduras a la plancha o un bacalao a la parrilla, por ejemplo. Sólo hay que echarle imaginación.

Bueno, pues os cuento ya lo que necesitaremos hoy para preparar dos tacitas como las de la foto:

  • 165 gr de tomates pera (del lote que compramos para preparar la ensaladilla de arroz, aún debemos dejar 1 para la receta de mañana…)
  • 1 cucharadita de carne de pimiento choricero (de la que teníamos en la nevera tras preparar el arroz campero con habas e ibérico).
  • 5 dientes de ajo
  • 15 gr de pan candeal (podéis usar el pan “de picos” que es muy fácil de encontrar en cualquier supermercado)
  • 10 gr de avellanas
  • 10 gr de almendra molida cruda (comprar una bolsita grande, que la gastaremos en estos días).
  • 3 cucharadas de aceite (una para asar, otra para la plancha y otra para la salsa).
  • 2 cucharaditas, de las de moka, de vinagre de Jerez
  • 80 gr de berenjena por persona (esto es menos de una berenjena entera, pero el resto lo gastaremos en breve, así que filmarla bien y al frigorífico).

SI ya tenemos a mano todos los ingredientes, lo primero que haremos será encender el horno a 200ºC. Mientras se calienta, en una pequeña fuente de horno pondremos los tomates, lavados y cortados por la mitad y, sobre ellos, los 5 dientes de ajo enteros (con su piel y todo). Regaremos todo con una de las cucharadas de aceite y lo meteremos al horno, para que se asen durante 40 minutos.

Este tiempo de espera lo podemos aprovechar para tostar la almendra molida. Para ello, simplemente poner una sartén antiadherente al fuego, al 60% de potencia, y añadirle el polvo de almendra, la mantendremos así, removiendo de vez en cuando, hasta que el polvo de almendra haya tomado un bonito tono dorado, pero sin llegar a tostarse demasiado (tendréis que estar vigilándolo para no cargároslo).

Pasados los 40 minutos de horno, sacamos la bandeja de los tomates y los dejamos enfriar.

Mientras se enfrían, vamos a ir metiendo en el accesorio picador de la batidora el pan, la carne de pimiento choricero, las avellanas y la almendra tostada.

Después, le quitaremos la piel a los tomates y los ajos y añadiremos sólo su pulpa al accesorio picador. Añadimos ahora un poco de sal y picamos hasta obtener una mezcla homogénea. Cuando lo tengamos, podremos añadir los ingredientes líquidos: las dos cucharitas de moka de vinagre de Jerez y la cucharada de aceite. Volvemos a triturar y probamos de sazón, por si hubiéramos de añadir sal. ¡Ya tenemos nuestra salsa!

Ahora prepararemos la berenjena. Para ello, la lavamos y secamos bien, pues la vamos a cocinar con piel. Cortamos en rebanadas de unos 5 mm de grosor hasta completar la ración que habíamos estimado (si queréis más no hay problema, jejeje). Ponemos al fuego una sartén grande antiadherente, al 70% de potencia y añadimos a la sartén la última cucharada de aceite de oliva. Cuando la sartén esté caliente, vamos añadiendo las rodajas de berenjena procurando que todas ellas capten un poco del aceite (sino corremos riesgo de que alguna se “emborrache” y otras queden secas). Mantendremos en la sartén 4-5 minutos por cada lado hasta que adquieran el punto que más nos guste. Apagamos el fuego, les añadimos la sal en la propia sartén y las servimos inmediatamente en el plato donde las vayamos a tomar acompañadas de nuestra estupenda salsa. ¡¡Qué rico!!

Espero que os guste tanto como a mi 😉

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62. Sándwiches Vegetales con Atún (15 min)

Esta receta fácil, rapidísima y súper jugosa me la enseñó mi abuela Chon. Ella suele preparar estos sándwiches en grandes cantidades para usarlos como entrante en fiestas o reuniones y… ¡siempre son un éxito! Yo lo he comprobado también a menudo en mis merendolas, habiendo encontrado en mi amiga Chus a una de las mayores fans de este plato 😉

Hoy comparto con vosotros este pequeño secreto, dedicándosela especialmente a ellas dos (se ve que esta receta va de “ch-es”… )

Os cuento los ingredientes que vais a necesitar para preparar cada sándwich, pues recordad que siempre hablamos de cantidades para una persona sóla, pero si queréis ampliar las cantidades, sólo tendréis que multiplicar:

Cuando tengamos todos los ingredientes, lo primero que haremos es lavar y secar muy bien la lechuga. Tras ello, la cortaremos en tiritas finas (juliana) y las reservaremos en un bol, añadiéndole ahora una pizca de sal, pues es el ingrediente más “soso” del sándwich.

Después, picaremos en cubitos pequeños el pepinillo y lo añadiremos también al bol, junto con el atún bien escurrido de su aceite. Añadimos la mayonesa y mezclamos muy bien hasta que nos quede una mezcla uniforme. Con esta mezcla, rellenaremos el sándwich y lo cortaremos en 4 triangulitos para darle una mejor presentación. Y… ¡ya lo tenemos! Fácil, ¿eh? Ahora… ¡¡a disfrutarlo!!

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60. Ensalada «de la Buena» (22 minutos)

Curioso nombre, ¿no? Así la bautizamos en mi casa cuando mi madre la hizo por primera vez y es que es otra receta sencilla pero con sabor delicioso. Si me equivoco, admito reclamaciones. Por otro lado, nos sirve además para seguir gastando la lechuga y la cebolla roja que tenemos en la nevera. Por cierto, no os había dicho nada de la lechuga, ¡gran descubrimiento! La lechuga en sí no, pero sí el nuevo formato que conocí en el mercado el otro día. Se trata de lechugas vivas que vienen con su raíz en una especie de macetita, las dejas en la cocina (un sitio donde reciba luz y esté a temperatura ambiente) y la vas regando para que siempre tenga un poco de agua. Así, se mantiene viva e incluso sigue creciendo durante 1-2 semanas, ¡ideal para singles! Pues de otro modo siempre acababa tirándola o aborreciéndola, pues el resto de formatos del mercado son demasiado para uno solo. Así que nada, ya me hecho fan de estas lechugas 😉

Os cuento los ingredientes que necesitamos para una ración de esta ensalada:

  • 28 gr de lechuga (de la que habíamos empezado en la ensalada de pollo)
  • 10 gr de cebolla roja (de la que empezamos para el wok de pollo agridulce y la pizza barbacoa)
  • 7 gr de pepinillos
  • 64 gr de surimi (= tres palitos de cangrejo) Podéis comprarlos congelados e ir tirando, pero si son frescos, tened en cuenta que en un par de días gastaremos otros tres.
  • 1 huevo
  • 37 gr de mahonesa
  • Sal

Para cocinar esta ensalada, lo primero que debemos hacer es cocer el huevo. Si estáis siguiendo el ritmo del blog, aprovechar para cocer 2 huevos, que el otro lo usaremos en breve y os aguantará bien incluso fuera de la nevera. Para cocer el huevo, poner un cazo con agua a hervir y añadirle un chorrito de vinagre al agua para evitar que el huevo se vacíe en caso de que se rompa. Cuando el agua empiece a hervir, introducir los huevos con cuidado y cocerlos durante 12 min.

Durante este tiempo, aprovechar para lavar y secar bien la lechuga, cuando esté seca, la cortaremos en bandas de unos 2 cm de ancho. Cortaremos también el pepinillo en lonchas muy finas y picaremos finamente la cebolla. Por último, el surimi lo cortaremos en rodajitas y dispondrmos todos estos ingredientes en una ensaladera.

Cuando haya finalizado el tiempo de cocción de los huevos, retirar el cazo del fuego, vaciarlo y enfriar el que vamos a utilizar metiéndolo en un vaso de agua fría (si tenemos más tiempo, dejarlo enfriar a temperatura ambiente). Una vez frío, pelarlo y cortarlo en gajos no demasiado grandes, añadiéndolos después a la ensaladera donde teníamos el resto de ingredientes. Añadimos sal al gusto y por último la mahonesa. Mezclamos bien con ayuda de una cuchara y ¡lista para tomar! Podéis servirla en esa misma ensaladera o en otro platito limpio, que puede que con el mezclado se nos haya quedado poco presentable. ¡Espero que os guste!

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