36. Sopita castellana (16 min)

Hoy para cenar he preparado una sopita para entrar en calor. Y no es que el día de hoy haya sido ni mucho menos el más frío del invierno, pero sí que me pareció un buen plato para despedir esta estación. ¡Hoy ha llegado la primavera! ¡Qué ganas de sol tengo! Además, nos sirve para continuar gastando el chorizo que empezamos con las lentejas y el que usamos ayer para las brochetas.

Os cuento los ingredientes que necesitáis para una persona:

  • 14 gr de pan, del día anterior, en 2 rebanadas.
  • ½ diente de ajo
  • 5 gr de chorizo en 3 rodajitas finas.
  • 250 ml de un buen caldo de pollo
  • 1 cucharada de aceite de oliva.
  • ½ cucharadita, de las de moka, de pimentón
  • Sal
  • 2 huevos de codorniz o uno de gallina pequeño.

Para preparar la sopa, lo primero que haremos será cortar el medio diente de ajo en rebanaditas, lo más finas posibles. Después, ponemos un cazo pequeño a calentar, al 60% de potencia. En él echamos la cucharada de aceite y ponemos a dorar los ajos y los mantenemos, removiendo de vez en cuando, durante 1 minuto. Añadimos después las rebanaditas de chorizo y el pimentón, le damos un par de vueltas para que este último se mezcle bien con el aceite e, inmediatamente después, añadimos las rebanaditas de pan. Tener las rebanadas 15 segundos por cada lado para que empapen el aceite y se tuesten ligeramente.

Después, añadimos el caldo de pollo y un poco de sal y llevamos a ebullición. Dejar hirviendo 3-4 minutos para que se integren bien los sabores y, en ese momento, cascar los huevos de codorniz y echarlos en la sopa, removiendo suavemente con un cucharón. Dejamos que los huevos se cuajen de esta forma (escalfados) y en cuanto estén listos, servimos la sopa en un cuenco y ¡listo!

 Nota: Para no tener problemas al cascar los huevos de codorniz os recomiendo que, con un cuchillo de sierra, los “serréis” ligeramente por un lateral hasta hacer una hendidura. Esta hendidura nos servirá para meter las uñas y abrir el huevo, sin correr riesgo de romper la yema.

036_SopitaCastellana

35. Brochetas rápidas de Mar y Montaña (7 min)

Si tus amigos y familiares son dados a no confirmar si vienen o no hasta el último momento, esta receta te vendrá de perlas. Unas brochetas muy fáciles de preparar, sabrosas y que darán un puntito sorprendente a tu mesa. Por supuesto, no perdiendo de vista el motivo principal del blog, también son aptas para prepararse en pequeñas cantidades y servir de plato fuerte para un único comensal. En este caso, tened en cuenta que llenan bastante y con un par de ellas o como mucho 3 por persona es más que suficiente.

Las unidades por persona las dejo a vuestra elección entonces y os listo los ingredientes para cada brocheta:

  • 2 langostinos crudos (del mismo lote que empezamos cuando hicimos el wok. Recordad, si son congelados, pasarlos a la nevera mínimo 8 horas antes de ponernos a cocinar)
  • 1 rodajita de chorizo tipo palacios  de unos 7 gr (del mismo chorizo que empezamos cuando preparamos las lentejas)
  • 1 huevo
  • Pan rallado
  • 1 palito para brocheta (mejor de bambú)
  • Aceite de oliva

Para prepararlos, simplemente pelamos los langostinos, les quitamos la cabeza y los salamos ligeramente. Pelamos también la rodajita de chorizo y la partimos por la mitad. Montamos la brocheta poniendo un langostino, media rodajita de chorizo, el otro langostino y la otra media rodajita.

Batimos el huevo en un plato hondo y salamos ligeramente. En otro plato, ponemos un poco de pan rallado. Pasamos la brocheta primero por el huevo, la escurrimos un poco y la pasamos por el pan rallado después, para que quede bien empanada.

Ponemos una buena cantidad de aceite de oliva (lo suficiente como para que la brocheta quede sumergida cuando la metamos en la sartén) en una sartén y ponemos el fuego al 60% de la potencia. Una vez el aceite se haya calentado (podemos probar a echar una gotita del huevo y si chisporrotea, es que está a punto), metemos la brocheta y la tenemos unos 45 segundos por cada lado. Mientras tanto, preparamos un plato con un par de capas de papel de cocina y, cuando las brochetas estén listas, las sacamos a ese plato para que escurran y el papel absorba todo el aceite sobrante. Las cambiamos poco después al plato donde las vayamos a servir y ¡a comerlas antes de que se enfríen!

035_BrochetaMarTierra

32. Bolitas de arroz con brócoli y jamón (43 min)

Esta receta nos servirá para seguir gastando la pieza de brécol que compramos anteayer y resulta ideal para engañar a los niños y animarles a probar verdura camuflada. Estas bolitas les resultarán divertidas por tener formato de croqueta y, al tener jamón york, no dejará de sonarles familiar y les gustará.

Para casos como el mío, como el de muchos otros singles, esto no es una ventaja añadida al plato, porque cuando uno lo cocina… por mucho que quiera engañarse, sabe lo que le ha echado 😉

Jejeje, otra vez me estoy alargando, y hoy precisamente no interesa que tenemos tarea por delante. Os listo los ingredientes para hacer 12 bolitas como las de la foto. Esto es una cantidad, si es para una persona, como para dos veces. Yo las reservé empanadas y sin freir en la nevera dos días y aguantaron bien, pero no probé a congelarlas… quizá la próxima vez.

  • 20 gr de mantequilla (8 para el arroz y 12 para el salteado)
  • 100 gr de arroz bomba
  • 250 ml de caldo de verduras (yo usé los que había congelado después de hacer la crema de remolacha)
  • 40 gr de brócoli (del que empezamos ayer con el Dip)
  • 30 gr de jamón york en taquitos
  • 2 huevos (uno entero y del otro sólo la yema)
  • Pan rallado
  • Papel de horno

 Para preparar las bolitas, vamos a empezar primero por el arroz. De hecho os voy a enseñar un método que debéis tener presente para futuras recetas pues es la manera de, sin ser una paella, cocer el arroz con el caldo justo (para no tener que escurrirlo y perder sabor) y que todo tenga el punto adecuado (no quede duro lo de arriba y quemado lo de abajo): es el arroz pilaf.

Antes de empezar a cocinar el arroz, tenéis que cortar el papel de horno tal y como os muestro en este esquema. Cortáis un cuadrado, lo dobláis por la mitad juntando las esquinas opuestas (para que quede un triángulo) y así sucesivamente hasta tener un triangulito pequeño. Lo cortáis a la medida del cazo (ayudaos situando la punta del triángulo en el centro, tomando así la medida) y le cortáis después la punta para que quede otro circulito en el centro.

032_CroquisPilaf

Cuando lo tengáis, podemos empezar la tarea. Poner los 8 gr (1/3 aprox) de la mantequilla en el cazo y encender el fuego al 50% de potencia. Cuando se haya derretido, rehogar en ella el arroz 1 minuto, añadir el caldo y una pizca de sal y taparlo con el papel de horno como hemos hecho en la foto. Tomar nota del tiempo, pues desde que lo tapáis tenéis que contar 20 minutos de cocción.

Este tiempo nos servirá para cortar los taquitos de jamón york (2x2mm) y separar el brócoli, ya lavado, en ramitas muy pequeñas.  Cuando lo tengamos, ponemos en una sartén el resto de la mantequilla y ponemos al fuego, al 50% de potencia. Cuando se derrita añadimos el brécol primero y el jamón de york 1 minuto después. Lo rehogamos todo 3 minutos más, apagamos el fuego y reservamos el salteado en un bol.

Cuando hayan pasado ya los primeros 15 min del arroz, es bueno que vayáis sacudiendo el cazo de vez en cuando para evitar que se pegue al fondo. Y, cuando lleve ya 18 minutos, podéis aprovechar para comprobar el punto del arroz, sacando algunos granos con una cucharilla a través del agujero del centro. Cuando haya cogido el punto que queremos (hecho pero no demasiado blando) apagamos y retiramos del fuego. Si tenemos tiempo, es bueno dejarlo reposar un ratito así, para que termine de asentarse el arroz. Cuando se haya enfriado un poco, retiramos el papel y removemos el arroz enérgicamente con ayuda de una cuchara o un tenedor.

Llega ahora el momento de formar las bolitas!!! Pues bien, para ello, pondremos en un bol el arroz, el salteado de brécol y jamón y lo mezclamos bien. Probamos el punto de sal y corregimos si es necesario. Añadimos también la yema de huevo y mezclamos otro poco.

Abrimos también el otro huevo y lo batimos en un plato hondo, que nos servirá para empanar las bolitas.

Cuando tengamos la pasta de arroz bien integrada, comenzamos a formar bolitas. Si nuestra yema era demasiado grande, puede que la mezcla nos quede demasiado líquida y no nos sirva para hacer bolas. Si es el caso, podéis añadir dos cosas: o un poco de pan rallado o un poco de queso parmesano en polvo (si aún nos queda algo en la nevera, que no es mi caso, jejeje). De todos modos, os será muy útil tener a mano la aceitera y untaros las manos con un poco de aceite de oliva antes de hacer las bolitas para evitar que se os queden pegadas a las manos.

Cuando vayamos teniendo unas cuantas bolas hechas, las pasamos por el huevo batido y por pan rallado después, para que nos queden bien empanadas. Continuaremos la operación hasta acabar con toda la pasta de arroz.

Llegado este punto, lo dicho, las que no os vayáis a comer en el momento, taparlas bien y a la nevera, pero no tardéis más de dos días en gastarlas, ya que llevan huevo crudo y nos podemos “jugar el tipo” (pasa igual que con la mayonesa o cualquier otra elaboración con huevo crudo).

Ahora nos quedan ya las que nos vamos a tomar ahora. Pues bien, nos pondremos a freírlas, en aceite de oliva bien caliente (al 60% de potencia). Yo os recomiendo poner en una sartén pequeñita con bastante cantidad de aceite y freírlas en varias tandas si hace falta. De esta manera, se harán bien y sólo tendréis que darles media vuelta para terminar de freírlas. Con 1 minuto por cada lado será suficiente, pero si os gustan más tostaditas, pues dejarlas un poco más de tiempo. Cuando estén a vuestro gusto, las sacamos a un plato llano con un papel de cocina por encima para que absorba todo el aceite sobrante.

Por último, las emplatamos en la fuente o plato donde vayamos a tomar y ¡listo!

Nota: Como sugerencia, podéis incluir en la fuente un pequeño recipiente con salsa de soja; pues esta salsa acompaña muy bien con las bolitas y les da un toque más oriental. ¡Espero que os gusten!

032_BolitasdeArrozBrecolyJamon

30. Bizcocho de Remolacha y Chocolate (48 min)

Curiosa mezcla, ¿verdad? Pues debo deciros que el sabor es sorprendente, suave y redondo. Delicioso acompañado de un buen café con leche. Además es un bizcocho que queda jugosísimo sin apenas llevar nada de aceite, gracias al alto contenido en agua de la propia remolacha; cosa que nos vendrá bien ahora que nos damos cuenta que los días empiezan a alargar, y que el verano está un poco más cerca… jejeje.

Con esta receta ya terminamos nuestro stock de remolacha, despidiéndonos, por el momento, del color morado  😉 

Os listo rápidamente los ingredientes que lleva el bizcocho, para poder meternos «en harina»:

  • 90gr de remolacha cocida (la que nos quedó después de la ensalada y la crema)
  • 25 gr de cacao puro en polvo (yo usé el de la marca Valor)
  • 55 gr de harina (mejor de repostería)
  • 1 cucharadita, de las de moka, de levadura química (tipo Royal)
  • 80 gr de azúcar glass
  • 1 huevo pequeño (60 gr pesó el mío)
  • ½ cucharadita, de las de moka, de esencia de vainilla.
  • 65 ml de aceite de girasol (son 63 gr)
  • Una «avellana» (un cubito del tamaño de una avellana, quiero decir) de mantequilla y algo más de harina para preparar el molde.

 ¿Cómo prepararlo? Pues lo primero es poner a calentar el horno a 180ºC (no tengáis la tentación de ponerlo más fuerte para que termine antes, correréis el riesgo de quemarlo por fuera y dejarlo crudo por dentro. Vuestra paciencia tendrá recompensa… jejeje).

Después, ponemos todos los ingredientes secos en un bol y los mezclamos bien. Esto es: la harina, el azúcar glass, el cacao y la levadura.

En el vaso de la batidora, echamos el aceite y la remolacha y lo batimos hasta que no queden pedazos grandes de remolacha. En otro bol, batimos el huevo, le añadimos la esencia de vainilla y por último la mezcla de aceite y remolacha y mezclamos todo muy bien. Cuando lo tengamos, hacemos un hueco en el centro del bol de los ingredientes secos y vertemos en él los ingredientes húmedos. Con ayuda de una cuchara vamos haciendo movimientos en espiral hacia afuera para ir mezclando la parte húmeda con la seca. Removeremos hasta tener una masa bien integrada.

Preparamos el molde. En esta ocasión yo usé uno alargado de 350ml (10x17cm), bueno, en realidad es un tupper de vidrio, pero al ser de pyrex también sirve para horno. Para ello, untamos todo el interior del recipiente con la mantequilla y luego le echamos una cucharadita de harina y sacudiremos bien para que nos quede todo cubierto  por una capa mantequilla/harina, tenemos que tener la precaución de que no nos quede nada de harina que no esté adherida al molde, pues podrían hacerse grumos y dar sabor de crudo al bizcocho.

Cuando tengamos el molde preparado, vertemos en él la mezcla y lo introducimos en el horno, en esta ocasión sin ventilador. Lo mantendremos ahí, a 180 grados, unos 38 minutos o hasta que, cuando pinchemos con un cuchillo, el cuchillo salga limpio.

El tiempo de cocción variará en función de la forma de vuestro recipiente, así que una vez que haya pasado la primera media hora, debéis estar atentos para que no se pase de cocción. Igualmente, si veis que la superficie empieza a tostarse, podéis taparlo con un papel de aluminio para evitar que el tostado se acabe convirtiendo en quemado 😉

Llegado este punto, lo sacamos del horno, dejamos enfriar y ¡a disfrutar!

 Nota: Este bizcocho os aguantará jugoso toda la semana si entre un “ataque” y otro lo tapáis bien con papel de aluminio, evitando que entre en contacto con el aire. Espero que os guste.

030_BizcochoRemolachaCholate

26. Pepito de Ternera de El Palentino (8 min)

El Palentino es uno de esos sitios a los que seguramente uno no iría si no entra de la mano de alguien en quien tiene plena confianza. Yo lo conocí así, en un día de preu-vas, en muy grata compañía (por ello, esta receta va dedicada a la “Pandilla Everest”). Un local de la madrileña Calle del Pez sin reformar, seguramente con la misma decoración impuesta por el primer dueño y cuya barra regentan dos paisanos con experiencia, tablas, sonrisas muy dosificadas y con una idea de negocio clara: copas y cervezas a muy buen precio y, de comer: ¡pepito de ternera!

Un pepito de ternera que uno sólo pide con la intención «mojar» esas cervezas, pero que después viene la sorpresa y a uno le sabe a gloria. Por lo que a mí respecta “aprendí” a hacerlo otro de los días que visité el local, mientras intentaba aguantar la tentación de pedir una nueva ronda para todos… 😉  Y es que ese día tocaba después ir al teatro, a ver el segundo capítulo de teatro en serie y había que estar en condiciones de disfrutar la función… así que me centré en lo que se estaba cociendo… y ahora os cuento lo que ví!!!

Para poder imitar el plato en casa necesitaréis:

  • 100 gr de filetes de ternera finos (de los que reservamos tras preparar el sándwich de ayer)
  • ½ diente de ajo
  • Unas hojas de perejil
  • 1 huevo
  • 2 cucharaditas de aceite de oliva
  • Sal
  • Pan “tiernito”

Para prepararlo, simplemente batimos un huevo en un plato hondo y sazonamos. Picamos finamente el ajo y el perejil y añadimos al huevo batido.
Cortamos el pan del tamaño adecuado a la cantidad de filetes que tengamos y lo abrimos por la mitad.

Ponemos una sartén con el aceite a calentar, al 70% de la potencia. Al mismo tiempo, sazonamos los filetes, los introducimos en el huevo y escurriéndolos ligeramente los ponemos directamente a la sartén. Los cocinamos aproximadamente 30 segundos por cada lado y los sacamos poniéndolos directamente dentro del pan.

Acompañarlo de una buena cervecita y ¡listo! ¡¡Buen provecho!!

026_PepitodeElPalentino

18. Sandwich tipo Rodilla de Bacon y Huevo (15 min)

Os presento hoy una receta muy sencilla para una noche en la que lleguéis a casa tarde después del trabajo y no os apetezca complicaros la vida. Inspirado en los sándwich de la cadena Rodilla, que me encantan, aquí va mi versión de este clásico que es el favorito de mi hermana. Esta receta va dedicada a ella, a la que espero ver dentro de muy poco!!! Espero que os guste.

Para prepararlo necesitaréis:

  • 25 gr de bacon en un taco (un pedazo de la última loncha gruesa que nos quedará en la nevera).
  • 1 huevo duro pequeño (50gr)
  • 20 gr de mahonesa (nos vale de bote)
  • 10 gr de requesón (o ricota)
  • 1 pizca de sal
  • 2 rebanadas de pan de molde

Si no tenemos huevo cocido (de alguna caja que nos estuviera a punto de caducar y hayamos cocido para prolongar su duración) cocer uno en agua hirviendo durante 12 min. Bueno, de hecho, mejor que cozáis dos, que utilizaremos otro dentro de poco. Sacar y enfriar bajo el chorro de agua fría. Pelar y cortar en cubitos de 4mm de lado aproximadamente (si lo hacemos con un “chisme” de estos que cortan los huevos en rebanadas, podemos dejarlo picado en 3 movimientos –uno por cada eje-). Reservar en un bol.

Cortar el taco bacon en tiras de 2 mm de grosor y poner en una sartén caliente, sin nada de aceite, al 60% de potencia. Remover de vez en cuando y saltear hasta que esté bien hecho (unos 5-6 minutos). Dejar que se enfríe un poco y añadir al bol con el huevo.

Añadir al bol, también la mahonesa, el requesón y la pizca de sal y formar una pasta con la que rellenaremos el pan de molde. ¡¡Y a comer!!

018_SandBaconyHuevo