74. Ummmm…. Hummus!! (6 min + previo -25 min-)

Hoy vamos a empezar con un lote de recetas con garbanzos, que dicen los expertos que es buenísimo tomar legumbres y apenas hemos cocinado nada con ellas. Así que vamos a tomar cartas en el asunto y a darle caña a esta legumbre. Para estas recetas, podéis utilizar garbanzos cocidos de bote, pero yo he querido darme un homenaje y he comprado unos fantásticos garbanzos de Fuentesaúco, con denominación de origen (ole, ole!).
Si os animáis, como yo, a abordar las tres recetas con garbanzos secos, tendréis que realizar primero este paso PREVIO: Cocer 200 gr de garbanzos secos, dejándolos a remojo previamente durante 12 horas, y cociéndolos en la olla rápida con 500ml de agua, 250 ml de caldo de verduras y una cucharada de sal durante 16 minutos (contando desde que el vapor comience a salir por la válvula). Apagamos el fuego, dejamos enfriar la olla, abrimos la válvula y, finalmente, abrimos la olla y escurrimos y enfriamos los garbanzos. Los que no vayáis a usar para la receta en cuestión, reservarlos en un tupper en el frigorífico hasta el momento de ponerse a cocinarlos.

  • 120 gr de garbanzos cocidos (ya fríos, pero no demasiado para que no perdamos matices de sabor).
  • 1 cucharadita (11 gr) de tahine o pasta de sésamo (de la que habíamos empezado cuando preparamos el paté de berenjena y teníamos “danzando” en la nevera)
  • 1 pan de pita (del mismo pack que empezamos ayer con nuestra Pita noruega de salmón)
  • 3 cucharadas de agua
  • 3 cucharadas de zumo de limón
  • ¼ de diente de ajo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra + una cucharadita para decorar
  • 1 cucharadita de vinagre de vino blanco al estragón
  • Una pizca de pimentón dulce, también para decorar.

Para preparar nuestro hummus introduciremos todos los ingredientes (menos el pan de pita y los ingredientes de decoración, jejeje) en el accesorio picador de la batidora y trituramos hasta dejar una mezcla homogénea. Cuando la tengamos, la pondremos en el bol de servicio y decoraremos con una pizca de pimentón dulce y un hilo (una cucharadita máximo) de aceite de oliva virgen extra por encima.
Tostaremos ahora nuestro pan de pita y lo cortaremos en tiritas para dippear con él (aunque también está genial con colines). ¡¡Qué aproveche!! Ummmm 😉

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73. Pita Noruega de Salmón (8 min)

Este fin de semana nos ha sorprendido el calor y desde luego sólo apetecen cosas frescas y fáciles de preparar. Esto no va a ser problema porque tenemos salmón ahumado, queso de untar… y ¡un poco de imaginación! Vamos a preparar con él esta fantástica pita, otra forma de “comida rápida” que desde luego me encanta. Espero que os guste a vosotros también.

Vamos allá con los ingredientes necesarios para nuestra pita:

  • 50 gr de salmón ahumado (lo que nos sobró tras preparar los crepes de espárragos).
  • 40 gr de queso philadelphia (del que nos sobró también tras preparar los crepes y los rollitos de jamón)
  • 10 gr de lechuga
  • 10 gr de pepinillos
  • 5 gr de cebolleta o cebolla
  • 8 gr de mahonesa
  • 1 pan de pita

Pues si ya tenemos todos los ingredientes, lo que haremos primero será hacer la pita en el horno o el tostador, siguiendo las instrucciones del fabricante y dejarlo enfriar mientras preparamos el resto.
Por otro lado, lavamos y secamos bien las hojas de lechuga y reservamos.
Tras ello, lo que haremos será picar el pepinillo y la cebolleta finamente y echarlos en un bol, donde echaremos también la mahonesa y el queso; y lo removeremos bien hasta tener una mezcla bien integrada.
Y ya casi hemos terminado, sólo tenemos que abrir el pan de pita, rellenarlo con esta mezcla, poner el salmón por encima de la mezcla y coronarlo con la lechuga. Lo cerramos con la tapa superior del pan y ¡¡¡a comer!!! Ummmm. Fácil y rico, la combinación perfecta!!!

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72. Rollitos de Jamón, Queso y Avellanas (14 min)

Parece que la cosa va de enrollar últimamente, jejeje, los crepes, ahora estos rollitos…. Pero no os preocupéis, que esta receta no es nada rollo de preparar; de hecho es una de las más fáciles que hemos preparado últimamente y nos viene de perlas para terminar de gastar esas avellanas que nos quedaban rodando por la despensa. Al margen de que pueda ser una cena de picoteo estupenda para uno, esta receta es además uno de los clásicos de mi familia como aperitivo en las celebraciones. Simple y sabroso: ¡la combinación perfecta!

No me voy a enrollar más… 😉 y vamos allá con los ingredientes para hacer justo la cantidad que veis en la foto (6 mini rollitos):

La preparación es así de simple: ponemos en un bol el queso y le vamos añadiendo las avellanas, que iremos picando lo más finamente posible con ayuda de un cuchillo. Cuando hayamos picado todas las avellanas, removemos para integrarlas bien con el queso y tener una mezcla homogénea.
A continuación extenderemos las lonchas de jamón sobre la tabla de cortar y en cada uno de los extremos pondremos una “tira” de la mezcla, intentando que llegue hasta los extremos y que nos quede lo mejor repartida posible entre las tres lonchas (podéis incluso pesar la cantidad de mezcla, si sois perfeccionistas). Una vez hecho el reparto, comenzaremos a enrollar cada loncha desde el lado donde está la mezcla hasta llegar al otro extremo, dejando ya “configurado” nuestro rollito. Ahora, con un cuchillo bien afilado, cortaremos cada rollito por la mitad y los dispondremos de manera más o menos artística en el plato, decorándolo, si queremos, con cebollino picado por encima.

¡Y listo! ¡Sólo nos queda disfrutarlos! ¡Bon appétit!

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71. Crepes de Espárragos Trigueros y Salmón Ahumado (10 min + 30 de refrigeración)

Hoy seguiremos dando cuenta de los espárragos que nos quedan (alguno ha caído directamente a la plancha) con este caprichito. Es una de mis recetas favoritas para cualquier hora del día, pero os lo recomiendo encarecidamente si algún día decidís homenajearos (u homenajear) con un brunch. Lo más complicado de la receta es preparar los crepes, y esto, ya veréis, no tiene ningún misterio.
Aquí van los ingredientes que necesitaréis para preparar 3 mini-crepes como los de la foto:

Para la masa de crepe:

  • 1 huevo
  • 125 gr de harina
  • 250 ml de leche
  • 1 pizca de sal

Para el relleno:

Lo primero que tenemos que hacer para preparar los crepes es preparar la masa. Para ello, metemos en el vaso de la batidora el huevo, la harina, la leche y la sal y batimos bien hasta tener una mezcla homogénea. Cuando lo tengamos, tapamos el vaso con film y lo metemos en la nevera durante media hora.
Durante este tiempo, podemos aprovechar para hacer muchas cosas, ya que nu

estra única misión será limpiar y secar bien los espárragos. Nos quedaremos sólo con la parte más fresca y más tierna, cosa que conseguiremos cogiendo un extremo del espárrago con cada mano y doblándolo hasta que se quiebre. Desecharemos la parte del final y nos quedamos con la parte de la yema, que será la más crujiente y sabrosa.
Cuando hayamos hecho esto con todos los espárragos, los cocinaremos a la plancha en una sartén con una cucharada de aceite, al 60% de potencia, durante 5 minutos. Les debemos dar la vuelta a menudo para que queden bien doraditos por todos los lados. Cuando los tengamos, retiramos del fuego y los reservamos.

Ahora (si ya ha pasado la media hora de refrigeración que necesitábamos) ya ha llegado el momento de la verdad. ¡¡Nos toca cocinar los crepes!! Tenemos masa de sobra para hacer como unos 12-14 crepes, así que no os preocupéis si alguno se os estropea. Para hacerlos de un tamaño adecuado al resto de las cantidades, yo usé en esta ocasión la sartén antiadherente más pequeñita que tengo, de 18 cm de diámetro. La ponemos al fuego, al 50% de potencia y, cuando esté caliente, la retiramos y echamos 2 cucharadas de mezcla de crepe en la sartén. La extendemos bien con ayuda del revés de la propia cuchara por toda la superficie de la sartén y la ponemos de nuevo sobre el fuego. La deberemos tener así durante unos 45 segundos, o hasta que veamos que se empieza a despegar del fondo. En este punto, lo separamos desde el borde con cuidado y le damos media vuelta, para tenerlo otros 40 segundos de cocción. Ahora, con un “movimiento de brío” lo sacamos del fuego a un plato volteándolo de nuevo, para que la parte más caliente nos quede hacia arriba y se enfríe “con libertad” sin generar vapor que nos añadiría humedad al crepe. Si no os veis muy valientes para estos movimientos… también lo podéis hacer con cuidado, jejeje. Pero como tenemos masa de sobra, podemos hacerlo más divertido.

Pues bien, repetiremos la operación de la cocción del crepe hasta tener por lo menos 3 crepes bonitos. Pero si no estáis cansados y vais con tiempo, yo cocinaría al menos otros 3 o cuatro más pues, si lo guardáis en un tupper, los podréis consumir al día siguiente sin problemas, con esta misma receta o con vuestros rellenos salados o dulces favoritos…

Pero bueno, no fantaseemos con futuras comidas y centrémonos en terminar con la que tenemos entre manos. Cogeremos ahora tres de los crepes que hemos preparado y, sobre el fondo de cada uno de ellos, pondremos una fina capa de salmón ahumado (repartiendo los 50 gr a partes iguales). Sobre el salmón pondremos, sin extenderlo mucho, 15 gr de queso philadelphia en cada crepe y por último, en el centro de cada uno de ellos, tres espárragos a la plancha. Enrollamos bien, emplatamos y decoramos con cebollino picado por encima y… ¡¡¡A disfrutar!!!

Está feo que lo diga yo, pero ¡¡están buenísimos!!

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69. Cintas con Calabaza, Avellanas y Cebolla Caramelizada (44 min)

Hoy viene mi hermana a comer y (sin que sirva de precedente) voy a preparar esta receta con cantidad suficiente para dos personas 😉 Ya sabéis que la tónica general es preparar recetas para uno sólo, pero las reglas están para saltárselas y ¡más por un motivo como este! La idea era enlazar varias recetas con calabaza, pero al final la gasté toda en esta… Ay madre, ya van dos reglas que me salto hoy… Perdonadme, pero la vida es así y también tenemos que tener capacidad para improvisar, jejeje. Pues he aquí mi receta festiva de pasta improvisada y sus ingredientes para dos:

  • 170 gr de pasta (yo usé nidos al huevo)
  • 190 gr de calabaza (limpia y en tacos de 3 cm de lado)
  • 5 vueltas de molinillo de pimienta negra
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (2+2+2, pues son para usar en distintos momentos)
  • 60 gr de cebolleta (limpia)
  • 20 gr de mantequilla
  • 25 gr de avellanas (de las que nos han sobrado tras preparar la salsa romesco) + 2 o 3 para decorar.
  • 1 cucharada de azúcar
  • 8 cucharadas de nata
  • 2 yemas de huevo
  • sal

La preparación de hoy es un poco más entretenida de lo habitual, pero mucho de tiempo que os he mencionado se va en el horneado y ya sabéis que, mientras el horno trabaja, vosotros podéis ir haciendo otras cosas 😉

Pues eso, lo primero que tenemos que hacer es encender el horno a 200 grados y poner nuestros tacos de calabaza en una fuente apta para horno. Los “aliñaremos” con 2 cucharadas de aceite de oliva, sal y las 5 vueltas de molinillo de pimienta negra (si os gusta más o menos la pimienta negra, también podéis modificar esta cantidad). Cuando lo tengamos listo, lo introducimos en el horno y horneamos, con ventilador, durante 35 minutos.

Durante este tiempo de horno, podemos aprovechar para caramelizar la cebolleta. Para ello, la cortaremos en brunoise (cuadraditos pequeños) y la pocharemos en una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva, al 60% de potencia, durante 5 minutos. Pasado este tiempo, añadiremos la cucharada de azúcar, bajaremos un poco el fuego (al 50% ahora) y seguiremos rehogando durante otros 5 minutos, removiendo de vez en cuando y con cuidado para que no se queme ni el azúcar ni la cebolla.

Cuando tengamos lista la cebolla, escurrimos el aceite sobrante y la reservamos. Esperamos a que termine la calabaza de hornearse. Este descanso será aproximadamente de 15 minutos, porque antes de que acabe de hornearse la calabaza, tendremos que empezar a preparar la pasta. Pondremos una cacerola con abundante agua a hervir y un buen pellizco de sal. Cuando el agua hierva, añadir la pasta y cocer durante el tiempo que indica el fabricante para cocción al dente… ¡menos dos minutos! Esto es importante porque, como luego le vamos a dar un pequeño gratinado en el horno, no queremos que se nos pase de cocción.  

Pasado este tiempo, apagamos el fuego, escurrimos la pasta y reservamos (podemos evitar que se peguen unas cintas a otras con unas gotas de aceite de oliva).

Y, por último, cuando la calabaza esté lista, la sacaremos del horno y la echaremos en el accesorio picador de la batidora. En él echaremos también la cebolla caramelizada, la mantequilla en pomada (semi-derretida), las avellanas (todas menos las 2 o 3 que usaremos para decorar), las 8 cucharadas de nata, las dos yemas de huevo y ½ cucharadita, de las de moka, de sal, y trituramos hasta que nos quede una pasta homogénea y reservamos.

Ahora ya sólo queda el toque final, dispondremos la pasta en una fuente de horno engrasada, sobre ella añadiremos la salsa de calabaza y por último, añadimos las dos o tres avellanas, que habíamos reservado, picaditas y espolvoreadas por encima. Gratinamos 3 minutos aprovechando que el horno está caliente y sacamos del horno, terminando el plato con un hilo de aceite de oliva virgen extra crudo (1 cucharadas en total). Y… ¡ya lo tenemos listo! Sólo queda disfrutarlo en buena compañía. ¡Que aproveche!

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66. Canapés de Idiazábal y Membrillo (7 min)

Ayer fui a la compra, pues ya me estaba quedando sin ingredientes frescos para cocinar, y decidí darme un caprichito comprando una pequeña cuña de queso idiazábal. Este queso está delicioso sólo, y me encanta como postre acompañado de tejas, nueces y canutillos, como lo ponen en las sidrerías de País Vasco. Pues bien, ese postre es mi fuente de inspiración hoy para montar este canapé rápido que os puede servir tanto para fiestas como para una cena ligera. Después de cocinar este plato, ¡no os comáis todo el idiazábal que os quede! Que lo usaremos mañana para un platito de pescado. Pero no nos adelantemos, hoy tenemos entre manos los canapés, que nos encajan muy bien además para gastar las tostaditas que habíamos abierto al preparar el paté de berenjena. Os cuento los ingredientes que necesitaréis para preparar 6 tostaditas como las de la foto:

  • 80 gr de queso philadelphia (lo último que nos quedaba tras preparar los sándwiches de gambas)
  • 25 gr de queso idiazábal.
  • 30 gr de carne de membrillo con nueces (o normal si preferís)
  • 6 biscotes (como os decía, de las que no gastamos cuando hicimos el paté de berenjena).

La preparación de estos canapés es lo más fácil del mundo. Sólo tenemos que meter los dos tipos de queso en el vaso de la batidora y lo trituramos, sin importarnos mucho que nos quede algún trocito de queso; pues luego encontrárselos tiene su gracia. Con esta pasta, untamos los canapés y los reservamos. Sobre cada uno de ellos, pondremos 5 gr de carne de membrillo de nueces que, previamente, habremos cortado en pequeños cubos. Y… ¡listo! Fácil ¿eh? Pues ahí os dejo la idea para cuando tengáis que preparar una fiestuqui y no queráis pasar excesivo tiempo en la cocina. ¡Qué aproveche!

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