Hoy vamos a empezar con un lote de recetas con garbanzos, que dicen los expertos que es buenísimo tomar legumbres y apenas hemos cocinado nada con ellas. Así que vamos a tomar cartas en el asunto y a darle caña a esta legumbre. Para estas recetas, podéis utilizar garbanzos cocidos de bote, pero yo he querido darme un homenaje y he comprado unos fantásticos garbanzos de Fuentesaúco, con denominación de origen (ole, ole!).
Si os animáis, como yo, a abordar las tres recetas con garbanzos secos, tendréis que realizar primero este paso PREVIO: Cocer 200 gr de garbanzos secos, dejándolos a remojo previamente durante 12 horas, y cociéndolos en la olla rápida con 500ml de agua, 250 ml de caldo de verduras y una cucharada de sal durante 16 minutos (contando desde que el vapor comience a salir por la válvula). Apagamos el fuego, dejamos enfriar la olla, abrimos la válvula y, finalmente, abrimos la olla y escurrimos y enfriamos los garbanzos. Los que no vayáis a usar para la receta en cuestión, reservarlos en un tupper en el frigorífico hasta el momento de ponerse a cocinarlos.
- 120 gr de garbanzos cocidos (ya fríos, pero no demasiado para que no perdamos matices de sabor).
- 1 cucharadita (11 gr) de tahine o pasta de sésamo (de la que habíamos empezado cuando preparamos el paté de berenjena y teníamos “danzando” en la nevera)
- 1 pan de pita (del mismo pack que empezamos ayer con nuestra Pita noruega de salmón)
- 3 cucharadas de agua
- 3 cucharadas de zumo de limón
- ¼ de diente de ajo
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra + una cucharadita para decorar
- 1 cucharadita de vinagre de vino blanco al estragón
- Una pizca de pimentón dulce, también para decorar.
Para preparar nuestro hummus introduciremos todos los ingredientes (menos el pan de pita y los ingredientes de decoración, jejeje) en el accesorio picador de la batidora y trituramos hasta dejar una mezcla homogénea. Cuando la tengamos, la pondremos en el bol de servicio y decoraremos con una pizca de pimentón dulce y un hilo (una cucharadita máximo) de aceite de oliva virgen extra por encima.
Tostaremos ahora nuestro pan de pita y lo cortaremos en tiritas para dippear con él (aunque también está genial con colines). ¡¡Qué aproveche!! Ummmm 😉
Aunque es una comida que me encanta nunca me he puesto a hacerla! Algún día me tendré que poner las pilas! Pues ya tengo de donde sacar una receta 🙂
Genial!
Llevo haciendo hoummus muchos años (así lo escriben en Siria) y te recomiendo ponerle medio aguacate… le da una suavidad buenísima!
AH! y yo siempre le añado un poquito de agua, para que le de cremosidad.
Un saludo desde Barcelona a este fantástico blog!
Gracias Guillermo!! Tengo que probar lo del aguacate, que seguro que le da un puntito interesante. Lo del agua sí, imprescindible, yo le eché 3 cucharadas para esta cantidad, que sino se queda demasiado espeso. Un abrazo y gracias por tu comentario!
Lo leí justo después de mandar el comentario… jejejeee que tonto!
Me recomendó este blog mi amiga Beatriz, creo que tb la conoces, así pequeñita y la mar de maja
un saludo enorme
Jejejeje. No te creas que yo también soy muy despistada y tuve que volver a releerla porque perfectamente se me podría haber olvidado ponerla.
¿Conoces a Bea? ¡¡Qué maja!! Desde luego tenemos suerte de tenerla cerca!!!
Un abrazo.
Voy a prepararlo para este finde. Ya te contare!!
Claro! No dejes de contarme, Cristina. Buen provecho!!