53. Pimientos del Piquillo Rellenos de Gambas (32 min)

Después de habernos endulzado con las fresas, volvemos a gestionar nuestro stock del frigorífico, jejeje. Recordad que teníamos pendiente de gastar los pimientos que no habíamos usado para los escalopines. Éstos, junto con un paquetito de langostinos congelados que acabo de comprar, nos vienen de perlas para preparar el plato de hoy. Se trata de un plato también tradicional de mi familia, receta de mi madre, que queda delicioso. Espero que os guste.

Vamos con los ingredientes para preparar una ración:

  • 4 pimientos del piquillo enteros (todos los que sobraron tras preparar los escalopines con salsa de piquillos)
  • 40 gr de cebolla (ya sin piel)
  • 1 huevo cocido (si lo tenemos sin cocer, contad con emplear al menos 12 minutos más para la receta, que es el tiempo que debéis tenerlo en agua hirviendo para que esté listo).
  • 100 gr de langostinos crudos enteros (he comprado, como os decía antes, un paquetito de 250 gr de langostinos enteros congelados, sacando para esta receta un poco menos de la mitad y dejando el resto en el congelador para la siguiente receta).
  • 2 cucharadas de nata líquida.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita, de las de moka, de harina
  • Sal

Para la bechamel:

  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de harina
  • 12 cucharadas de leche (de la que nos sobró tras el postre de fresas con leche).
  • Sal
  • Nuez moscada (opcional)

 Como esta receta la remataremos en el horno, os recomiendo que primero de todo encendáis el horno, para que se vaya calentando, a 200 grados.

Tras ello, trocead la cebolla en cubitos pequeños y reservarla. Pelad el huevo duro y cortarlo también en cubitos y lo mismo con los langostinos: pelarlos y cortarlos en trozos de 1,5 cm de largo. Ya tenemos nuestro “mise en place” o lo que es lo mismo, nuestro “terreno” preparado para ponernos a preparar la receta sin interrupciones.

Ahora, calentamos una sartén al 60% de potencia y le echamos las dos cucharadas de aceite. Cuando el aceite esté caliente, añadimos la cebolla y rehogamos durante 6 minutos, hasta que empiece a dorarse. Llegado este punto, añadiremos los langostinos en trozos y saltearemos el conjunto durante 1 minuto, añadiendo por último el huevo en cubitos (ojo, si veis que el huevo es muy grande, no lo echéis entero) rehogándolo todo durante 1 minuto más. Hecho esto, añadimos ahora la cucharadita de moka de harina, las dos cucharadas de nata y sal, removemos bien dejando que la harina se tueste ligeramente, apagamos el fuego y dejamos reposar.

Entre tanto, en un cazo pequeño vamos a preparar la bechamel. Encendemos el fuego al 50% de potencia y añadimos al cazo la cucharada de aceite. Cuando esté caliente, añadimos la cucharadita de harina y removemos bien pero sin dejar que llegue a tostarse. Añadiremos ahora la leche cucharada a cucharada sin dejar de remover e intentando evitar que salgan grumos. No obstante, si vemos que cuando hayamos añadido toda la leche nos queda alguno, siempre podemos arreglarlo pasándolo un poco por la batidora. Sazonamos con la sal y con la nuez moscada al gusto y reservamos.

Ahora llega el momento más delicado: rellenar los pimientos! Jejeje. Nada, no os preocupéis que no tiene ninguna dificultad. Sólo tenéis que escurrirlos bien, sujetarlos en el hueco entre el pulgar y el resto de los dedos (con la mano en forma de catalejo) y abrir el hueco del pimiento. Con ayuda de una cucharilla, coged la mezcla de gambas de la sartén y rellenad los pimientos. Conforme vayáis rellenándolos, irlos poniendo en una fuente apta para horno no muy grande. Cuando tengáis los 4 pimientos rellenos, regadlos con la bechamel y meterlos al horno (con calor arriba y abajo) durante 10 minutos. Si queremos darle un toque de color, en el último minuto poned también el gratinador. Y ¡ya están! ¡Listos para servir y comer!  

Nota: Si queréis una versión más melosa, podéis cambiar la mitad de leche de la bechamel por nata líquida para cocinar (ya que la tenemos abierta para el relleno… conviene gastarla). Eso sí, sed conscientes de que tendrá más calorías 😉

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50. Arroz Campero con Habas e Ibérico (23 min)

Hoy tenemos la misión de terminar de gastar las habas que habíamos comprado y qué mejor manera que preparando este arroz campero. Lo llamo campero por dos motivos: en primer lugar porque tiene tan pocos ingredientes que sería muy fácil preparar un kit para poder prepararlo en cualquier parte (¡ojo, recordar que en el campo no se puede hacer fuego! Tenéis que acudir a la casa de algún amigo o familiar) y en segundo lugar, porque es un arroz lo suficientemente contundente como para hacer necesario un paseo previo o posterior para que esta delicia no nos “pese”. Pero es que está taaaaan rico!!! Jejeje.

Os cuento lo que necesitamos para preparar una ración:

  • 140 gr de habas enteras (las que sobraron tras preparar el edamame)
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo pequeño
  • 100 gr de filetes de aguja de cerdo ibérico (bien veteados).
  • 1 cucharadita de carne de pimiento choricero en conserva.
  • 70 gr de arroz bomba (unos 60 ml en volumen)
  • 150 ml de caldo de verduras (teníamos en el congelador tras preparar las bolitas de arroz con brócoli y la crema de remolacha)

Para prepararlo, vamos a utilizar una sartén de 20 cm de diámetro, así que rebuscad entre vuestro menaje a ver si tenéis una más o menos de este tamaño.

Cuando la tengáis localizada, el siguiente paso es pelar el diente de ajo y picarlo finamente. Y tras ello abriremos las vainas de las habas y nos quedaremos en este caso sólo con las semillas (lo que se suele llamar habitas), que una vez desgranadas, se quedarán aproximadamente en 30 gr. Cortamos también los filetes en taquitos y reservamos cada cosa por su lado.

Hecho esto, ponemos la sartén al fuego al 60% de potencia con el aceite, y cuando empiece a calentar añadiremos las habas. Un minuto después, añadimos el ajo picado y los filetes, rehogándolo todo durante otros 2 minutos. Ahora es el turno de la carne de pimiento choricero, la añadimos, removemos bien, y cuando esté integrada le añadimos el arroz, dándole unas vueltas para que coja bien el sabor del sofrito. Añadimos ahora el caldo y mantenemos el fuego en esta potencia durante 7 minutos, pasado este tiempo, removemos el arroz una vez para ayudar a que se haga de manera uniforme, bajamos el fuego al 50% de potencia y lo mantenemos así 10 minutos más (o hasta que veamos que el arroz está en su punto y se ha absorbido el caldo). Apagamos el fuego, dejamos reposar unos minutos en la sartén y servimos. ¡¡¡Y a disfrutar!!!

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Nacimiento de: «AntesqueCaduque»

Estimados todos:

¡Bienvenidos a “antesquecaduque”!

 Este es un blog que nace con la intención de arrojar luz y alegría sobre todos aquellos singles (o familias de 1-2 personas) que sobreviven cada día alimentándose de cualquier cosa.

 Y es que somos (o éramos) muchos los que sufrimos por no tener energía al llegar a casa para pensar en nuevas recetas. Pero, no sólo por eso, sobre todo sufrimos porque lo más habitual es que tengamos que comprar ingredientes que están pensados para familias grandes, sabiendo de antemano que mucha de esa comida al final la vamos a acabar tirando… Así que, como no nos gusta tirar el dinero (¡ya vivir sólo es suficientemente caro!), acabamos repitiendo plato durante toda la semana u optando por no comprar y cenar un día sí y otro también ¡un sandwich mixto!

 Que el sandwich mixto, mi gran amigo, me perdone; pero desde hoy quiero comenzar un camino en el que existan otros platos en el mundo!!! Además, quiero “recoger el guante” de este reto que será cocinar a tiempo todos los ingredientes que nos sobren de preparaciones anteriores ¡¡Antes de que caduquen!! Todo aquel que quiera acompañarme podrá aprovechar que alguien ya lo habrá pensado, calculado y probado antes (jejeje, sí, alguna receta no verá nunca la luz… las malas invenciones las guardaré en el cajón para que no os acordéis mal de mi).

 Desde hoy os iré presentando estas «recetas encadenadas» con ese doble objetivo:

  • Conocer nuevos platos sólo para uno (bueno, si queréis que sean para más, en la mayoría de los casos sólo tendréis que multiplicar los ingredientes… ) y
  • Aprovechar los ingredientes que tenemos en casa antes de que caduquen.

El “Método”:

Para no aburriros con una parrafada cada vez que empiece con una receta, haré una cosa, marcaré con negrita los ingredientes que vienen de la receta anterior, los ingredientes “re-aprovechados”. Normalmente serán también los ingredientes que nos dan más problemas a la hora de la compra para uno solo: los huevos (mínimo por docenas), las patatas, lácteos, etc. Las frutas y hortalizas tenemos la suerte de poder comprarlas a granel ya en muchos sitios, sitios en los que además no te miran raro por pesar y comprar 1 o 2 tomates, 1 pimiento o 1 cabeza de ajos… Con las verduras y lechugas ya no hay tanta suerte, pero algo inventaremos. No preocuparse!! Y con las carnes, pescados y mariscos, pues encontraremos de todo, pero en esos casos ya os daré más detalle de cómo comprar para aprovecharlo mejor.

La segunda “advertencia para navegantes” es que me entretendré en describir la forma de cocinar de tal modo que hasta los principiantes puedan hacerlo. Para los que ya conozcan el proceso, sólo tendrán que leer más rápido, y así ayudamos a los que no lo conocen. Me acuerdo aquí de sobre todo de “mis emigrantes” más recientes (mi hermanita y mi gran amiga Laura), pero les siguen un montón de amigos y familia más o menos recién independizados (bien por voluntad propia o bien porque sus “pequeños” volaron del nido). Pensad que si me “enrollo”, lo hago desde el cariño, por eso os pido que me permitáis esa licencia. De todos modos, intentaré concretar.

Creo que de momento es todo. ¿Os parece si empezamos? ¡A lavarse las manos!