109. Wraps de Salmón Ahumado y Aguacate (10 min)

Hacía mucho tiempo que no os preparaba uno de mis platos a los que yo etiqueto como “Versionando platos de la calle”; aquellos en los que la fuente de inspiración son recetas que he probado en distintos lugares y me han gustado tanto que he querido repetirlos en casa. Pues bien, el plato de hoy lo descubrí un día que paré en la pastelería Mallorca, ¡qué de delicias había y qué buena pinta tenían todas! Probé unas cuantas, pero de ellas, la que más me conquistó fue esta: el wrap o rollito de salmón ahumado y aguacate. Así que lo saboreé despacio, volví a pedirlo en otra ocasión, “desgrané” la receta y la tercera vez ya lo probé en casa hecho con mis propias manitas. Eso sí, para reproducirlo os tocará hacer una pequeña excursión al Corte Inglés o a Alcampo, que son los dos únicos sitios donde, por ahora, he encontrado el pan lavash, que es el que necesitamos para nuestros wraps.

Pero otra vez me estoy adelantando… Vamos a por la lista de la compra. Para preparar dos wraps, necesitarás:

  • Dos láminas de 20 por 15 cm de pan lavash
  • 65 gr de queso philadelphia (de la tarrina que empezamos para las Mini Empanadas Cremosas de Puerro).
  • 25 gr de cebolletas en vinagre
  • 65 gr de aguacate (esto es medio aguacate aprox).
  • 80 gr de salmón ahumado en tiras.
  • Una pizca de sal (únicamente usarla si el salmón es suave, hay ahumados con mucho contenido en sal y debemos ser prudentes a la hora de sazonarlos).

La preparación de este plato es súper sencilla. Lo que haremos es, simplemente, coger un bol en el que pondremos el queso, la carne del aguacate, el salmón ahumado (bien escurrido del aceite en el que pueda venir conservado) y las cebolletas cortadas en mitades. Removemos bien el contenido con ayuda de un tenedor para que queden bien repartidos los ingredientes. Probamos de sazón y corregimos si es necesario.

Tras ello, dividiremos nuestra mezcla en dos, y pondremos cada mitad en los extremos de nuestro pan lavash. Enrollaremos poco a poco el pan sobre sí mismo, para que nos quede similar a lo que sería un burrito mexicano y fijaremos el rollito con ayuda de un palillo o, si tenemos mucha maña, con el propio doblez del pan. Los cortamos por la mitad en diagonal (como si fuera un salchichón, jejeje) y presentamos acompañando los wraps de unas hojas de lechuga aliñadas y… ¡listo! Fácil ¿eh?

¿Y por qué no… reinventar este plato como una alternativa para estas fiestas de Navidad? Para ello, podemos preparar estos rollitos y cortarlos tal y como si fueran maki-sushi; es decir, cortando el rollito en rodajas de aproximadamente 1,5- 2cm de ancho. Para presentarlo de este modo, tendréis que tener un poco más de paciencia y cuidado, empleando un cuchillo bien afilado (el jamonero incluso) y sujetando cada rebanada con un palillo. Tendremos unos aperitivos estupendos y desde luego novedosos que harán las delicias de vuestros invitados (¡Está comprobado! 😉 ).

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98. Saltimbocca de ternera “a mi estilo” (12 min).

Vamos allá con esta versión de un clásico de la cocina romana, aprovechando el lote de filetes de ternera que hemos comprado. La verdad es que tenía ganas de probar el plato desde hacía muuuuucho tiempo. De hecho, desde que me vine a vivir a mi casa actual, hace ya dos años, porque tiene en el jardín un montón de plantas de salvia, uno de los ingredientes clave de este plato. Ojalá mis vecinos nunca lean este blog y aten cabos… jejejeje. Con todo el esfuerzo que hice para quitar una ramita sin que me viera nadie! Fue con nocturnidad y alevosía, sí, pero sólo fue un poquito… Bueno, lavaré mi conciencia compartiendo con “la comunidad” esta fantástica receta 😉 Espero que os guste.

Os cuento lo que vais a necesitar para una ración (una ración contundente, que yo no pude con todo y lo tuve que tomar en dos veces):

  • 170 gr de filetes de ternera, de buena calidad (de los que compramos para preparar el Salteado de Ternera con Pimiento).
  • 20 gr de jamón serrano en lonchas (cuanto mejor sea el jamón, más rico; pero creo que eso ya os lo imaginábais).
  • 1 loncha de queso (pasa como antes, pero he de reconocer que para este plato yo usé un tranchette).
  • 100 gr de tomate frito estilo casero (un bote de los chiquitines)
  • 8 hojas de salvia (mejor no las robéis, haceros con una planta o encontradlas en grandes superficies).
  • 1 huevo
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva abundante
  • Sal

Para preparar este plato, lo primero que vamos a hacer es darle un toque especial al tomate frito. Pondremos los 100 gr de tomate en una taza y le añadiremos 1 pizca de sal y una hoja grande de salvia picada finamente. Lo removemos y lo calentamos en el microondas, al mínimo de potencia (20%) durante dos minutos, para que infusione la salvia y le de sabor al tomate.

Mientras tanto, pondremos una sartén con abundante aceite a calentar, al 60% de potencia. Salaremos los filetes (poco, porque luego irán con jamón serrano, que ya les aportará sal) y los pasaremos por el huevo batido y pan rallado, para empanarlos. Cuando los tengamos empanados y el aceite esté caliente, los freímos apenas unos 30 segundos por cada lado; para sacarlos después a un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.

Tras ello, ya tendremos lista la parte más complicada del plato. En la receta original los filetes no se empanan y se preparan en un rollito, pero yo vi hacer esta versión a una italiana en la tele hace años y, me pareció más atrayente. Pues bien, que me voy del tema. Lo que tenemos que hacer ahora es montar el plato. En el plato en el que lo vayamos a servir, colocaremos primero una capa de la salsa de tomate que habíamos preparado. Sobre ella, colocaremos los filetes de ternera. Después, sobre cada filete pondremos media loncha de queso y repartiremos entre ambos el jamón en lascas. Por último, pondremos unas cuantas hojas de salvia sobre cada filete (como en la foto). Justo antes de servir, le daremos un toquecito de calor en el microondas, para que se derrita el queso y las hojas de salvia suelten más aroma. Pero para no pasarnos, darle solamente 30 segundos de calor al 40% de potencia y… ¡listo! A la mesa a disfrutarlo!! Ya me diréis si os gusta.

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87. Pita de Gulas y Alioli del Índalo (8 min)

¡Vamos, que nos vamos de vacaciones! Yuhu!! Estaré unos días fuera pero no puedo irme sin gastar las gulas que nos dejamos el último día!! Que se nos caducan!! Jejeje. Vamos a aprovecharlas para preparar un plato rápido que puede constituir una cena o una tapa, según el hambre que tengáis… 😉 Se trata de un plato que yo conocí en la cadena de bares Índalo,  en Alcalá de Henares. Un magnífico sitio para ir de tapas, ummm, se me hace la boca agua sólo de acordarme. Pues bien, yo voy a imitar hoy una de mis tapas favoritas de este sitio y es que, con muy pocos ingredientes se logra un sabor estupendo. Vamos a ver qué ingredientes necesitamos para cada pita:

  • 10 cl de aceite de oliva
  • 3 dientes de ajo (o 2,5 si os gusta más suave)
  • 1 pizca de sal
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 1 pan de pita
  • 70 gr de tomate raff (la mitad, mas o menos)
  • 60 gr de gulas salteadas (lo que nos sobró del paquete que empezamos para la última receta: la ensalada templada de gulas y queso de cabra).

Para preparar este plato, lo primero que vamos a hacer es preparar el alioli. Para ello, ponemos en el vaso de la batidora los dientes de ajo pelados, el huevo (pero sólo con la mitad de su clara para que nos quede más espeso. Parecido a lo que hicimos al preparar la mahonesa de anchoa para la lasaña fría de bonito), el zumo de limón y la sal y batiremos a máxima velocidad hasta que todo el contenido haya tomado el color blanco típico de la mayonesa. Bueno, porque en realidad esto es una mayonesa de ajo. El alioli de verdad no lleva huevo y es un poco más complicado de hacer, otro día nos ponemos a ello, que hoy hay que irse de vacaciones y no hay tiempo, jejeje.

Como veis, indicaba en los ingredientes que las gulas ya han de estar salteadas, si no las tenéis salteadas, lo primero que haríamos ahora es saltearlas. Para no entreteneros mucho en este paso, os invito a visitar la receta anterior para ver cómo se saltean; pero en mi caso, las hice todas juntas y reservé parte de ellas ya salteadas en la nevera, que calentaré ahora al micro para que estén calentitas.

Ahora es el turno de cocinar nuestro pan de pita (según indique el fabricante en el envase) y de cortar nuestro tomate raff en rebanadas finas. Cuando lo tengamos listo, abriremos el pan sólo por uno de los lados para formar una especie de saquito. Untaremos el interior con una capa generosa de alioli, le pondremos unas rodajitas de tomate y las gulas calentitas. Y, ¡ya lo tenemos! Fácil, eh?? Pues también está riquísimo. Buen provecho amigos, nos vemos en unos días.

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80. La Zapatilla del Melo´s (12 min)

Si en algún momento paráis por el madrileño barrio de Lavapiés y no os apetece caer en la tentación de entrar en uno de los muchos restaurantes de comida “exótica” que pueblan el barrio, pensad en el Melo´s… Los que ya lo conocéis, sabéis de lo que os hablo ¿verdad? Se trata de un gallego poco corriente, chiquitito (o al menos lo parece a la hora de la cena cuando la gente se agolpa en él) y con clientela de lo más variopinta. El secreto de este sitio es su apuesta por la buena calidad del producto, sobre todo en sus dos platos “estrella”: las croquetas (que hay que comer con cuidado para que no se deshagan de lo tiernas que son) y las “zapatillas” que es el plato que os ofrezco para hoy. La zapatilla es una versión del sándwich mixto a la gallega, cambiamos el jamón york por lacón y el queso en lonchas por un buen queso de tetilla… El resto… os lo cuento enseguida, vamos primero con la lista de ingredientes para nuestra zapatilla que, aunque en Melo´s tienen un tamaño considerable, la nuestra va a ser individual, como viene siendo la tónica general en nuestro blog. Necesitaréis, por tanto:

  • 2 rebanadas de pan de molde rústico
  • 50 gr de lacón en lascas
  • 50 gr de queso de tetilla
  • 1 cucharadita pequeña de mahonesa
  • Un poco de margarina

Para preparar nuestra zapatilla, lo primero que debemos hacer es poner a calentar el horno a 200 grados (hoy con el calor que hace es un poco sufrimiento, pero merece la pena). A continuación, ponemos una sartén al fuego, al 60% de potencia. Mientras se calienta, untaremos un pelín de margarina por ambas caras de las rebanadas de pan y, tras ello, las pondremos en la sartén para tostarlas por ambos lados. Eso sí, no las tostéis demasiado que luego tenemos que rematar el plato en el horno y correríamos el riesgo de que se quemara. Cuando estén tostadas ligeramente por ambos lados, apagamos el fuego y reservamos nuestro pan. Ahora, cortaremos el queso en lonchas gruesas y el lacón en lascas (en el caso de que no lo tuvierais pre-cortado).

Y ya casi hemos terminado! Jejeje. Recortaremos ahora un pedazo de papel de horno y sobre él pondremos una de las rebanadas de pan, encima de ésta, pondremos el lacón y sobre éste el queso. Como siempre, intentad hacer esta operación lo más artísticamente posible. Da igual que el plato sea para vosotros solos, ¿es que acaso no os merecéis un plato que os entre por los ojos desde el primer momento? ¡claro que sí! Pues bien, remataremos el plato untando sobre la otra rebanada un poquito de mahonesa (máximo 1 cucharadita). Cerramos el sándwich (poniendo la cara de la mahonesa hacia adentro… jejeje) y lo introducimos en el horno, cocinándolo sin aire durante 4 minutos. Pasado este tiempo, sacamos el sándwich del horno, emplatamos y… ¡y le damos caña a nuestra zapatilla!

¡Buen provecho!

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76. “Falso” Falafel con Salsa de Yogur (16 min + previo opcional -25 min-)

A este plato lo he llamado falso falafel porque realmente no sigue la receta tradicional árabe, pero sí que se aproxima mucho en sabor y textura a este fabuloso entrante. Una de las principales diferencias con la receta clásica es que nosotros usaremos los últimos garbanzos cocidos que nos faltaban por cocinar, mientras que la receta clásica usa los garbanzos solamente remojados (12-24h). Otro día nos atreveremos con la receta clásica, pero vamos a empezar hoy por esta que es un poco más sencilla y con ingredientes que podéis conseguir fácilmente.

Para preparar 6 bocaditos de falso falafel necesitaréis:

  • 170 gr de garbanzos cocidos (de los que cocimos para la receta del hummus y para el Guiso de Langostinos y Garbanzos. Si no los tenéis cocidos, en la receta del hummus podéis ver cómo hacer este paso PREVIO. También podéis optar, si preferís, por garbanzos en conserva).
  • 1 cucharadita de pasta de sésamo o tahine (de la que habíamos usado para el paté de berenjena y el hummus)
  • 30 gr de cebolla
  • ½ diente de ajo
  • 1 cucharadita de perejil fresco picado
  • ½ cucharadita, de las de moka, de pimentón picante
  • ½ cucharadita, de las de moka, de cominos molidos
  • 1/3 cucharadita, de las de moka, de canela molida.
  • 1 huevo, harina, pan rallado y aceite para rebozar y freír.

 Para la salsa:

  • Un yogur griego
  • ½ diente de ajo (el otro medio que no hemos gastado para el falafel 😉  )
  • 5 gr de cebolla
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cucharada de mahonesa.
  • Una pizca de sal.
  • 1 pizca de perejil fresco picado para decorar.

Para preparar nuestro plato, lo primero que tenemos que hacer es poner los garbanzos cocidos en un bol y machacarlos bien con ayuda de un tenedor hasta formar una pasta. No importará mucho que queden algunos trocitos de garbanzo; esto le dará alegría al plato.

A continuación, lo que haremos será picar lo más finamente posible la cebolla, el ajo y el perejil. Reservamos una parte de éstos para la salsa y el resto lo echamos en el bol con los garbanzos. Tras ello, añadiremos las especias (canela, comino y pimentón), el tahine, un poco de sal y removemos bien hasta tener una mezcla homogénea, que guardaremos en el frigorífico hasta el momento de freír.

Pasaremos ahora a preparar la salsa. Es muy fácil. Sólo tenéis que poner en el vaso de la batidora todos los ingredientes menos el perejil, batimos, probamos de sazón y corregimos si es necesario. La vertemos en el recipiente donde la vayamos a servir y espolvoreamos con el perejil picado. Si no se va a consumir inmediatamente, taparla y meterla en la nevera.

Pues bien, ya casi hemos terminado. Ahora nos toca sacar de la nevera nuestra pasta de garbanzos, con la que conformaremos nuestros bocaditos en forma de hamburguesas. Los pasamos por harina, huevo y pan rallado para rebozarlos. Una vez listos, los freiremos en una sartén con abundante aceite de oliva, al 70% de potencia, unos 30-40 segundos por cada lado. Tened cuidado al darles la vuelta para que no se abran. Cuando estén listas, las sacamos a un plato cubierto con papel de cocina para que absorba el exceso de grasa. Por último, emplatamos y servimos acompañados de la salsa de yogur y, si queréis, el último pan de pita que os haya quedado después del hummus y la pita noruega . Y… ¡¡a disfrutar!!

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