64. Causa Mexicana (35 min)

¡Tranquilos! ¡Que no vamos a hablar de política ni nada parecido! La “causa” es un plato típico de Perú que en esta ocasión hemos versionado para añadirle un toque mejicano. Para hacer un resumen muy grosero (y que los peruanos me perdonen) la causa es un plato, normalmente frío, en el que los ingredientes se sitúan entre 2 capas de puré de patatas (o bien rodeado de ella como nuestro típico brazo de gitano). Hoy, el toque mejicano se lo daremos introduciendo en el plato pico de gallo y sustituyendo la capa superior de patata con una capa de aguacate. Además, con ella gastaremos el atún que se nos había quedado viudo en la nevera después de preparar los sándwiches vegetales. Pero bueno, ya estoy adelantándome demasiado, así que vamos con la lista de ingredientes (para un buen plato o bien un entrante para dos personas):

  • 25 gr de atún (lo dicho, el resto de la latita que nos sobró después de hacer los sándwiches vegetales y que habíamos conservado en su propio aceite en un bote en la nevera).
  • 80 gr de tomate pera (el último del lote que compramos para preparar la ensaladilla de arroz, y para la salsa romesco con berenjena).
  • 20 gr de cebolleta (una pequeña)
  • 100gr de patatas monalisa (dos pequeñas, procurad que del mismo tamaño para que se hagan al mismo tiempo)
  • Zumo de media lima
  • 20 gr de mahonesa (ya nos queda poco del bote que hemos ido usando para los sándwiches vegetales y las ensaladas de los últimos días).
  • 85 gr de aguacate (uno de los pequeños)
  • 5 vueltas de molinillo de pimienta negra
  • Un chorrito de aceite de oliva
  • Sal

Para preparar la “causa mexicana” lo primero que debemos hacer es poner una cazuela pequeña con abundante agua a hervir y un pelín de sal. Cuando el agua esté hirviendo, añadimos las patatas y las dejamos hervir durante 25 minutos.
En este tiempo, lo siguiente que haremos será pelar el tomate, cortarlo en cubitos pequeños y ponerlo en un bol. Tras ello, cortaremos el corazón de la cebolleta también en pequeños cubos y añadiremos al bol. A ese bol, le añadiremos ahora casi todo el zumo de lima (dejar un chorrito para luego), sal al gusto y la pimienta negra. Podemos añadir, si queremos, algo de cilantro picado pero, como esta hierba tiene amantes y detractores, os lo dejo como opcional. ¡Ya tenemos listo nuestro pico de gallo! Ahora sólo nos queda escurrir el atún, añadirlo a nuestro pico de gallo y mezclarlo bien.
A continuación, cortamos nuestro aguacate por la mitad, le quitamos la piel y el hueso y lo cortamos en láminas finas, rociándolo después con el resto de zumo de lima que nos quedaba.
Puede que nos haya sobrado tiempo antes de que estén listas las patatas. Si es así, aprovechadlo como más os guste 😉 Eso sí, tan pronto haya pasado el tiempo de cocción, retirarlas del fuego y acelerar el enfriado metiéndolas en agua bien fría. Cuando estén templaditas (al menos, podéis esperar más si la queréis bien fría), las pelaremos y cortaremos en cubos que pondremos en otro bol. Añadiremos sal y aplastaremos bien con un tenedor hasta dejar un puré. En este punto, añadiremos la mahonesa y mezclaremos bien. Probamos de sazón y corregimos si es necesario.
Ya tenemos todo listo!! Ahora sólo nos queda montar el plato. Para ello cogeremos un molde y lo pondremos sobre el plato de servicio. En la parte de abajo, pondremos una capa del puré de patatas. A continuación, pondremos otra capa de la mezcla de pico de gallo con atún, procurando no añadir demasiada cantidad de líquido. La capa superior, la prepararemos con varias capas de láminas de aguacate. Retiramos el molde y añadimos un chorrito de aceite de oliva y unas escamas de sal (pues el aguacate no llevaba nada) y ¡¡a comer!! Espero que lo disfrutéis.

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63. Berenjenas a la plancha con Salsa Romesco (55 min)

Hoy nos hemos aventurado a preparar esta salsa, clásico de la gastronomía tarraconense, que normalmente suele ir acompañando a los famosos calçots. Tanto los calçots como la salsa romesco los probé por primera vez hace pocos meses. Los primeros no están mal, pero la salsa… ummm. Prometí que tenía que descubrir ese secreto. Y aquí estamos hoy, dejando de lado los calçots, que son un poco más rollo de preparar en casa y centrándonos en la salsa, que hoy acompañaremos con unas berenjenas a la plancha para que nuestro plato resulte sanísimo. Aunque el tiempo para prepararla es un poco más de que empleamos habitualmente, os aseguro que merece la pena y podéis hacer un poco más de cantidad para luego acompañar otras verduras a la plancha o un bacalao a la parrilla, por ejemplo. Sólo hay que echarle imaginación.

Bueno, pues os cuento ya lo que necesitaremos hoy para preparar dos tacitas como las de la foto:

  • 165 gr de tomates pera (del lote que compramos para preparar la ensaladilla de arroz, aún debemos dejar 1 para la receta de mañana…)
  • 1 cucharadita de carne de pimiento choricero (de la que teníamos en la nevera tras preparar el arroz campero con habas e ibérico).
  • 5 dientes de ajo
  • 15 gr de pan candeal (podéis usar el pan “de picos” que es muy fácil de encontrar en cualquier supermercado)
  • 10 gr de avellanas
  • 10 gr de almendra molida cruda (comprar una bolsita grande, que la gastaremos en estos días).
  • 3 cucharadas de aceite (una para asar, otra para la plancha y otra para la salsa).
  • 2 cucharaditas, de las de moka, de vinagre de Jerez
  • 80 gr de berenjena por persona (esto es menos de una berenjena entera, pero el resto lo gastaremos en breve, así que filmarla bien y al frigorífico).

SI ya tenemos a mano todos los ingredientes, lo primero que haremos será encender el horno a 200ºC. Mientras se calienta, en una pequeña fuente de horno pondremos los tomates, lavados y cortados por la mitad y, sobre ellos, los 5 dientes de ajo enteros (con su piel y todo). Regaremos todo con una de las cucharadas de aceite y lo meteremos al horno, para que se asen durante 40 minutos.

Este tiempo de espera lo podemos aprovechar para tostar la almendra molida. Para ello, simplemente poner una sartén antiadherente al fuego, al 60% de potencia, y añadirle el polvo de almendra, la mantendremos así, removiendo de vez en cuando, hasta que el polvo de almendra haya tomado un bonito tono dorado, pero sin llegar a tostarse demasiado (tendréis que estar vigilándolo para no cargároslo).

Pasados los 40 minutos de horno, sacamos la bandeja de los tomates y los dejamos enfriar.

Mientras se enfrían, vamos a ir metiendo en el accesorio picador de la batidora el pan, la carne de pimiento choricero, las avellanas y la almendra tostada.

Después, le quitaremos la piel a los tomates y los ajos y añadiremos sólo su pulpa al accesorio picador. Añadimos ahora un poco de sal y picamos hasta obtener una mezcla homogénea. Cuando lo tengamos, podremos añadir los ingredientes líquidos: las dos cucharitas de moka de vinagre de Jerez y la cucharada de aceite. Volvemos a triturar y probamos de sazón, por si hubiéramos de añadir sal. ¡Ya tenemos nuestra salsa!

Ahora prepararemos la berenjena. Para ello, la lavamos y secamos bien, pues la vamos a cocinar con piel. Cortamos en rebanadas de unos 5 mm de grosor hasta completar la ración que habíamos estimado (si queréis más no hay problema, jejeje). Ponemos al fuego una sartén grande antiadherente, al 70% de potencia y añadimos a la sartén la última cucharada de aceite de oliva. Cuando la sartén esté caliente, vamos añadiendo las rodajas de berenjena procurando que todas ellas capten un poco del aceite (sino corremos riesgo de que alguna se “emborrache” y otras queden secas). Mantendremos en la sartén 4-5 minutos por cada lado hasta que adquieran el punto que más nos guste. Apagamos el fuego, les añadimos la sal en la propia sartén y las servimos inmediatamente en el plato donde las vayamos a tomar acompañadas de nuestra estupenda salsa. ¡¡Qué rico!!

Espero que os guste tanto como a mi 😉

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61. Ensaladilla de Arroz “Scout-reña” (27 min)

Seguimos con los nombres raros… pero es que a esta receta no podría llamarla de otra forma. Realmente no es un invento mío, sino de Angélica, una de mis compis del grupo de scouts en el que pasé mis años mozos 😉

Angélica llevó un día esta ensalada a una de nuestra acampadas, la probé y ¡zás! Fue automáticamente incorporada a mi recetario, siendo además uno de mis platos favoritos para llevar al campo en un tupper y organizar un picnic. A ella y a mi grupo de scouts, el Alondra 224, les dedico esta receta. Gracias Angélica!! Con su permiso, os transmito hoy esta receta con una presentación más chic que el tupper, pero con el mismo saborazo.

Os listo los ingredientes para una buena ración (o dos raciones pequeñas) que, como veréis, todos menos uno son aprovechados de recetas anteriores ¡¡qué bien nos viene para darles buen uso!!:

  • 50 gr de arroz para ensaladas (del mismo que usamos como guarnición en el wok de pollo agridulce)
  • 64 gr de surimi (del lote que empezamos ayer con la ensalada “de la buena”)
  • 40 gr de maíz (lo último que nos quedaba tras preparar la pizza de pollo a la barbacoa y la ensalada fresca)
  • 4 gr de cebolla roja (que también nos quedó tras el wok, la pizza y las dos últimas ensaladas)
  • 1 huevo cocido (el otro que cocimos ayer para la ensalada “de la buena”)
  • 45 gr de mahonesa (también venimos empleándola en muchos platos últimamente)
  • 1 tomate pera de 80 gr (= de tamaño normal. Si seguís el ritmo del blog, os recomiendo comprar 3 al menos para esta y próximas recetas)
  • Sal

¿Ya lo tenemos todo? Pues manos a la obra. Lo primero que tenéis que hacer es poner un cazo con agua con sal a hervir y, tan pronto el agua hierva, echarle el arroz y esperar 20 minutos (o los que diga el fabricante en el envase). Si no contamos con el huevo cocido porque no hicimos la ensalada anterior, poner un segundo cazo con agua al fuego y un chorrito de vinagre. Tan pronto empiece a hervir, meter el huevo con cuidado y mantener hirviendo 12 minutos.

Mientras el agua hierve, vamos a preparar el resto de ingredientes. Empezaremos por lo más laborioso, que es pelar los tomates (si tenéis un buen cuchillo o pelador especial de tomates es pan comido). Después, cortaremos el tomate verticalmente en cuartos y le quitaremos con cuidado la parte donde están las semillas, pues no queremos que nos aporte líquido ni semillas a nuestra ensalada. No hace falta que las tiréis, podéis congelarlas en un pequeño tarrito para algún sofrito. Cuando nos hayamos quedado sólo con la pulpa del tomate, la cortaremos en cubitos de 0,5 cm de lado, que reservaremos en un bol.

Hecho esto, en el bol también podemos ir echando el maíz bien escurrido, el surimi cortado en rodajitas y la cebolla, que previamente habremos picado lo más fina posible. Si tenemos ya cocido y frío el huevo duro (en caso contrario tendremos que esperar para no quemarnos 😉 ) lo cortaremos en cubitos del mismo tamaño que los de tomate. Esto también resulta muy fácil si lo hacéis, en tres movimientos perpendiculares y un poco de cuidado, con el típico instrumento de cortar el huevo en rodajas. Cuando estén listos los cubitos, los añadiremos también al bol y aprovecharemos para añadir ahora la sal. Seguramente llegado este punto nos toque esperar un poco a que termine el arroz y podamos escurrirlo y enfriarlo un poco; bueno, seguro que encontráis algo que hacer… jejeje.

Cuando tengamos el arroz hervido frío y bien escurrido, lo añadiremos al bol y añadiremos una pizca más de sal y la mahonesa (siempre de bote si la vais a sacar a pasear como os sugería al principio!!), removemos bien y… ¡¡a disfrutarla!!

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43. Canapés de Jamón con Huevo de Codorniz (12 min)

No nos olvidemos de que nos quedan en la nevera unos cuantos huevos de codorniz que ya utilizamos para la sopa castellana!! Antes de que se echen a perder podemos aprovecharlos en unas recetas estupendas que son las que nos ocuparán estos días. La de hoy, concretamente, la conocí al ponerse de moda en los coctails de los banquetes de boda. La verdad es que me pareció un invento estupendo, pues supone una explosión de sabor en la boca. Ummm!!! Me encanta! Espero que a vosotros os gusten también y disfrutéis así del vaciado de la nevera, jejeje.

Para preparar 4 tostas como las de la foto (suficiente para una cenita) necesitaréis:

  • 4 huevos de codorniz (como os decía, de los que empezamos con la sopita castellana)
  • 1 tomate (60 gr aprox)
  • ¼ de diente de ajo
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra + algo más para freir los huevos
  • 10 gr de pan, que tenga bastante miga
  • 1 cucharadita de vinagre de jerez
  • 60 gr de jamón del bueno, en lascas (yo os lo pongo en negrita, porque me sigue quedando algo de la paletilla ibérica de Navidad, que ya gastara para la Ensalada Ibérica de Escarola).
  • 4 rebanadas de pan

Preparar los canapés es muy sencillo (o no tanto según mi amigo Campillo, para la parte de freir los huevos, pero no nos adelantemos…). Lo primero que tenéis que hacer es tostar las rebanadas de pan y reservarlas.

Justo después, en el vaso de la batidora meteréis el tomate pelado, el pan restante, el ajo, la cucharada de aceite, la cucharadita de vinagre y algo de sal (más o menos dependiendo de lo salado que esté el jamón). Lo batimos y obtendremos una especie de salmorejo rápido, que podemos ir sirviendo encima de las tostadas y sobre él ir poniendo las lascas de jamón.

Por otro lado, tenemos que poner una sartén pequeña, con un fondo de 0,5 cm de aceite de oliva a calentar, al 60% de la potencia. Esperamos 1 minuto más o menos, hasta que el aceite empiece a humear ligeramente. Entre tanto, cortamos la cascara de los huevos como os enseñé cuando hicimos la sopa (hacemos un corte transversal, con un cuchillo de sierra, suficiente para introducir las uñas y terminar de abrir el huevo). Llegados a este punto, ya tendremos el aceite caliente, así que terminamos de abrir los huevos ya sobre la sartén. Yo os recomiendo que, salvo que estéis muy experimentados en la fritura de los huevos, no metáis más de dos a un tiempo, pues, ya varias universidades de prestigio advierten que el ser humano por defecto no está preparado para atender a más de dos cosas a la vez 😉

Fuera de bromas, esa es mi recomendación, al igual que os recomiendo lo que me dijo mi amigo Campillo (ahora sí), que es buena idea salpicar ligeramente los huevos con el mismo aceite de la sartén con ayuda de una cucharita o de la propia rasera. Cuando estén en su punto (como los de la foto), los sacamos con cuidado con una rasera plana, dejamos que escurra un poco el aceite y los colocamos directamente sobre el canapé, añadiéndole una pizca de sal sobre la yema para terminar. Repetimos la operación con los otros dos huevos que nos faltan, emplatamos y ¡devoramos antes de que se enfríen!

¡Bon appetit!

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25. Mi versión rápida del «I love Lucy» (20 min)

Sin duda yo sí que me enamoré de este plato al probarlo en Mel´s… tanto es así que creo que nunca he probado otra cosa en este restaurante… jejeje. Pues bien, aprovechando que teníamos rúcula en la nevera, me he decidido a imitarlo en una versión rápida apta para nuestra misión (no tardar mucho más en prepararlo que en comerlo). Otro día aprenderemos a hacer roast beef, o rosbif, según prefiráis; pero hoy no es ese día.

Incluimos, por tanto, otro plato nuevo en la categoría “versionando platos de la calle” en los que me aventuro, guiada por mis ligeras nociones de cata y mi experiencia como cocinillas, a intentar repetir en casa platos que me apasionaron cuando los probé en la calle. Unas veces me acercaré más y otras me acercaré menos, pero espero que en cualquier caso os resulten interesantes.

Sin enrollarme más, os cuento lo que vais a necesitar para este sándwich:

  • 10 gr de mostaza antigua (tendremos en la nevera de la que usamos para la hamburguesa)
  • 1 gr de miel, que es más o menos una cucharadita de las de moka (también tendremos de la misma receta, que usamos para caramelizar la cebolla).
  • 5 gr de mahonesa (que tenemos abierta después del sándwich de bacon y huevo).
  • 2 rebanadas de pan de molde.
  • 30 gr de tomate fresco (no lo pongo en negrita, porque esta vez yo he tenido que comprarlo a propósito)
  • 100 gr de filetes de ternera finos (yo compré una bandeja de 200gr, que el resto los usaremos mañana).
  • Margarina.
  • 1 cucharadita de agua.

Para prepararlo, en un botecito de cristal ponemos la mostaza, la miel y la cucharadita de agua. Calentamos 10 segundos al microondas y luego cerramos el bote y lo agitamos bien cual coctelera, para que se mezclen bien los ingredientes. Abrimos el bote, echamos la mahonesa y repetimos la “operación coctelera” hasta tener bien integrada la salsa. Reservamos.

Cortamos el tomate en rodajas, salamos y reservamos también.

Untamos con margarina sólo una de las caras de cada rebanada de pan de molde y reservamos.

Ponemos los filetes entre dos láminas grandes de papel de aluminio y les pasamos por encima el rodillo (nos valdrá también una botella de vidrio vacía) hasta que queden bien finos. Ponemos una sartén grande a calentar sin aceite, al 70% de potencia. Cuando esté bien caliente ponemos en ella los filetes y los hacemos 10 segundos por cada lado. Los sacamos del fuego, los sazonamos y los introducimos en el pan de molde, dejando los lados untados con margarina hacia afuera.
Ponemos el sándwich en la sartén (que habremos limpiado de los restos de la carne y vuelto a poner al fuego) y doramos el pan por ambos lados. Cuando esté listo, lo pondremos en el plato y le introducimos las rodajas de tomate, la rúcula y regamos ligeramente con la salsa del botecito (seguramente os sobre un poco). Lo cortamos (o no) y ¡¡a comer!!

¡Buen provecho!

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24. Ensalada Templada de Tomates Asados y Rúcula (15 min)

Esta ensalada es una de mis favoritas y no falta en mi recetario sea cual sea la época del año, la combinación de ingredientes hace que los sabores se realcen entre sí, haciendo que comer esta ensalada sea una experiencia deliciosa. Si me equivoco, espero vuestras regañinas en los comentarios 😉
En esta receta aprovechamos el resto de los tomates que habíamos asado para las tostas (que habíamos conservado en un tupper en la nevera) y la rúcula y las nueces que teníamos a medio gastar después de los sándwiches de queso azul. Si no hemos guardado tomates asados después de las tostas, deberemos añadir al tiempo de elaboración los 20 min que tardamos en prepararlos más un poco más para que se enfríen.

Para una ración individual como la de la foto, los ingredientes a emplear son:

  • 115 gr de tomates asados (si no los tienes asados, sigue la receta de las tostas de anchoa)
  • 15 gr de nueces peladas
  • 15 gr de rúcula
  • 15 gr de tomates secos en aceite (los venden tal cual, en botecitos, en la zona de conservas vegetales de los supermercados)
  • 35 gr de pasta corta (yo usé mini plumas en esta ocasión)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharaditas de vinagre de Módena (ya tendremos en stock después de la cazuelita y la ensalada depur)
  • 1 cucharadita de queso parmesano en polvo (ya tendremos en stock en la nevera si hemos preparado el risotto)
  • Sal

Para prepararla, lo primero es cocer la pasta al dente en abundante agua, siguiendo las indicaciones del fabricante (en el propio paquete suelen venir los minutos necesarios según se quiera al dente o al punto; en este caso, yo siempre me voy al término medio. Es decir, dejándola cocer un poco más de los minutos que indica para la opción “al dente” pero sin llegar a los minutos indicados para “al punto”. Si tenéis dudas, no obstante, lo mejor es ir probando el punto con cuidado de no quemarse la lengua). Una vez encontrado el punto, escurrirlos y enfriarlos ligeramente con agua fría, para cortar la cocción.

Sacar los tomates del frigorífico para que se templen (al menos en nuestro caso que los asamos para las tostas). Si tienes que cocerlos desde cero, mejor empieza la receta por ahí para darles tiempos a que se enfríen antes de incorporarlos a la ensalada.

Una vez tenemos la temperatura óptima de todos los ingredientes, considerando que es una ensalada templada, poner en una ensaladera los tomates, la pasta, las nueces picadas en trozos grandes, los tomates secos cortados en tiritas (de unos 2 milímetros de grosor x 1 cm de largo), la rúcula, la sal y el aceite de oliva y mezclamos muy bien.

Servimos en el plato donde la vayamos a consumir y salpicamos con el vinagre de Módena y el queso parmesano y ¡¡¡a comer!!!

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