87. Pita de Gulas y Alioli del Índalo (8 min)

¡Vamos, que nos vamos de vacaciones! Yuhu!! Estaré unos días fuera pero no puedo irme sin gastar las gulas que nos dejamos el último día!! Que se nos caducan!! Jejeje. Vamos a aprovecharlas para preparar un plato rápido que puede constituir una cena o una tapa, según el hambre que tengáis… 😉 Se trata de un plato que yo conocí en la cadena de bares Índalo,  en Alcalá de Henares. Un magnífico sitio para ir de tapas, ummm, se me hace la boca agua sólo de acordarme. Pues bien, yo voy a imitar hoy una de mis tapas favoritas de este sitio y es que, con muy pocos ingredientes se logra un sabor estupendo. Vamos a ver qué ingredientes necesitamos para cada pita:

  • 10 cl de aceite de oliva
  • 3 dientes de ajo (o 2,5 si os gusta más suave)
  • 1 pizca de sal
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 1 pan de pita
  • 70 gr de tomate raff (la mitad, mas o menos)
  • 60 gr de gulas salteadas (lo que nos sobró del paquete que empezamos para la última receta: la ensalada templada de gulas y queso de cabra).

Para preparar este plato, lo primero que vamos a hacer es preparar el alioli. Para ello, ponemos en el vaso de la batidora los dientes de ajo pelados, el huevo (pero sólo con la mitad de su clara para que nos quede más espeso. Parecido a lo que hicimos al preparar la mahonesa de anchoa para la lasaña fría de bonito), el zumo de limón y la sal y batiremos a máxima velocidad hasta que todo el contenido haya tomado el color blanco típico de la mayonesa. Bueno, porque en realidad esto es una mayonesa de ajo. El alioli de verdad no lleva huevo y es un poco más complicado de hacer, otro día nos ponemos a ello, que hoy hay que irse de vacaciones y no hay tiempo, jejeje.

Como veis, indicaba en los ingredientes que las gulas ya han de estar salteadas, si no las tenéis salteadas, lo primero que haríamos ahora es saltearlas. Para no entreteneros mucho en este paso, os invito a visitar la receta anterior para ver cómo se saltean; pero en mi caso, las hice todas juntas y reservé parte de ellas ya salteadas en la nevera, que calentaré ahora al micro para que estén calentitas.

Ahora es el turno de cocinar nuestro pan de pita (según indique el fabricante en el envase) y de cortar nuestro tomate raff en rebanadas finas. Cuando lo tengamos listo, abriremos el pan sólo por uno de los lados para formar una especie de saquito. Untaremos el interior con una capa generosa de alioli, le pondremos unas rodajitas de tomate y las gulas calentitas. Y, ¡ya lo tenemos! Fácil, eh?? Pues también está riquísimo. Buen provecho amigos, nos vemos en unos días.

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86. Ensalada Templada de Canónigos, Gulas y Queso de Cabra (7 min)

¡Perdonadme chicos! Que, con el veranito y las vacaciones, surgen planes a todas horas y me cuesta seguir el ritmo normal. Vamos a ponerle remedio hoy con una recetita fresca y rápida, que, efectivamente, con el verano, tampoco hay ganas de pasar mucho tiempo en la cocina.

Tampoco os entretendré yo mucho tiempo delante del ordenador, jejeje, así que vamos allá con los ingredientes para una ración de esta riquísima ensalada:

  • 100 gr de tomates cherry (de los que nos sobraron tras preparar la lasaña fría de bonito)
  • 30 gr de canónigos
  • ½ diente de ajo
  • 1 cayena (opcional)
  • 60 gr de gulas (esto es, aproximadamente, la mitad del paquete de gulas, guardad la otra mitad sin hacer para la próxima receta. En el caso de que queráis hacer vuestra receta al día siguiente, incluso podéis dejarlas cocinadas en la nevera).
  • 50 gr de rulo de queso de cabra
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra + 2 más para el aliño
  • 1 cucharada de vinagre de Módena
  • Sal

Para preparar nuestra ensalada, lo primero que haremos será cortar el medio diente de ajo en láminas. Cuando lo tengamos, pondremos una sartén pequeña al fuego, al 60% de potencia y, cuando esté caliente, añadiremos el aceite de oliva y las láminas de dientes de ajo y la cayena (podéis pasar de la cayena si no os gusta el picante). Pasados unos 40 segundos, ya se habrán empezado a dorar los ajos. Es el momento ahora de añadir las gulas, un poco de sal y saltearlas durante un minuto. Apartamos la sartén del fuego y dejamos enfriar las gulas.

Mientras se enfrían las gulas, iremos preparando el resto de la ensalada. Montaremos una base con los canónigos. Sobre ellos, pondremos los tomates cherry limpios y cortados en mitades. A continuación, añadiremos la sal, el aceite y el vinagre, porque los ingredientes que hemos puesto abajo son los “sosos”, por llamarlos de algún modo. Es decir, los que más necesitan el sabor del aliño. Tras ello, cortaremos el queso en lonchas finas y lo pondremos por encima de la ensalada. Por último, cuando las gulas estén templadas, las pondremos sobre el resto de la ensalada y servimos. ¡¡¡Y a disfrutarla!!!

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85. Lasaña fría de Bonito, Tomates Cherry y Mahonesa de Anchoa (25 min, mejor con antelación)

Hoy estoy súper contenta porque tengo tres ingredientes fantásticos para cocinar. ¡Bien! El primero de ellos son las anchoas que nos sobraron tras preparar los blinis de ayer. El segundo, es la mitad de un frasco de bonito del norte en aceite, que había empezado para echárselo a un tomate raf picado en ensalada (esto es muy simple para ponéroslo en el blog, entendedme entonces que no lo haya nombrado como ingrediente enlazado). El último son unos fantásticos tomates cherry que mi amiga Natalia ha cultivado en su terracita y me cedió para que los compartiera con vosotros en el blog. Eran tan fantásticos que tuve que inmortalizarlos antes de empezar a cocinar. Aquí los tenéis, para la posteridad.

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Pues el caso es que, con tan magnos ingredientes, quería preparar una receta sencilla que respetase el sabor de cada uno de ellos. Y además debía ser fresquita para compensar el calor del verano… Y… ¡voilá! Así nació la Lasaña fría de bonito que os presento hoy. Riquísima!!! No dejéis de probarla. Si además podéis hacerla con ingredientes de buena calidad como éstos, saldrá dos veces buena!

Vamos allá con los ingredientes, como siempre, para una ración:

  • 120 gr de tomates cherry
  • 5 anchoas en salazón (de las que nos sobraron tras preparar los Blinis de tomate con Anchoas y Queso de Tetilla)
  • 60 gr de bonito del norte en aceite
  • 30gr de cebolla (esto es ½ cebolla pequeña)
  • 4 placas de lasaña precocida (de las que llaman “fácil”, porque no hay que cocer)
  • 1 huevo
  • 10 cl de aceite de girasol
  • 5 cl de aceite de oliva suave
  • 1 cucharada, adicional, de aceite de oliva.

Para prepararlo, lo primero que haremos es lo que más tiempo lleva: la hidratación de las placas de pasta. Las sumergiremos en agua siguiendo las instrucciones del fabricante. En mi caso, las que yo compré, recomendaban 20 minutos en agua calentita.

Tras ello, prepararemos la mahonesa de anchoas. Para ello, en el vaso de la batidora pondremos en este orden el huevo (al que habremos quitado la mitad de la clara – truco que me enseñó mi abuela para que la mahonesa quedara más espesa-), las anchoas y el aceite. No añadiremos sal porque las anchoas ya llevan. Si es necesario, la añadiremos después. Metemos el brazo de la batidora, lo apoyamos en el fondo y batimos a máxima velocidad. Empezará a verse como el contenido empieza a ponerse blanquecino desde abajo, pues bien, nosotros aguantaremos la postura e intensidad (ains, qué mal suena esto) hasta que el aspecto blanquecino llegue hasta arriba. Entonces ya podremos mover el brazo de la batidora a nuestro antojo para eliminar los pequeños tropezones de anchoa que puedan quedar aún. Retiramos la batidora, tapamos y conservamos en el frigorífico hasta el momento de servir.

Mientras la mahonesa se enfría y las plazas están en remojo, lavaremos bien los tomates , los secaremos, los cortaremos por la mitad y los dejaremos reservados. Después, picaremos la cebolla todo lo fina que podamos y reservaremos aparte. Escurriremos también el bonito de su aceite y lo desmigaremos, reservándolo en un tercer apartado. Ya tenemos nuestro mise en place para comenzar con el relleno!

Ahora, pondremos a calentar una sartén, al 60% de potencia, con una cucharada de aceite de oliva. Cuando esté caliente, añadiremos la cebolla picada y la rehogaremos durante 1 minuto. Tras ello, añadiremos los tomates en mitades y rehogaremos durante 3 minutos más, añadiendo, ahora sí, una pizca de sal. Pasados los tres minutos, retiramos del fuego y añadimos el atún desmigado. Lo mezclamos todo bien y lo pasamos a un recipiente, que taparemos y conservaremos en la nevera hasta el momento de servir.

Personalmente yo os recomiendo que hagáis este plato con antelación, para que tanto el relleno como la mahonesa estén bien fríos. En este caso, haría la mahonesa y el relleno primero, y un poco antes de la hora de comer (al menos 20 minutos antes, jejeje) pondría las plazas a remojar. Así ya sólo nos quedará esperar a que estén listas y emplatar.

Esta parte del proceso es coser y cantar. Ya con la mahonesa y el relleno fríos, y las placas remojadas, sacaremos éstas del agua y las secaremos bien para que no nos añadan agua al plato. Añadiremos, al cuenco del relleno, una cucharadita de la mahonesa de anchoas y mezclaremos bien. Cogeremos nuestro plato, pondremos una de las placas abajo, extenderemos sobre ella la mitad del relleno, cubriremos con una placa y sobre ésta añadiremos una capa generosa de la mahonesa de anchoas, añadiremos una placa más y sobre ella la otra mitad del relleno. Ahora sólo nos queda la “tapa”. La tapa hay que pintarla con la mahonesa, esta vez con una capa ligera para que no quede demasiado graso el plato. Para no desmontar el plato, yo os recomiendo primero pintar la tapa y luego ponerla sobre el plato con cuidado. Si no lo hacemos así, corremos el riesgo de arruinar la presentación o perder la paciencia en la delicada operación. Jejeje. Y ¡ya está! Ya lo tenemos listo para disfrutar. Buen provecho y… Natalia, gracias de nuevo por tus tomates!!! Ummmm!!!

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83. Provolone sobre Salsa de Tomates Secos (16 min)

¿Os acordáis de que el último día nos habíamos dejado el provolone a medio gastar? Pues aquí va la receta con la que terminaremos la pieza. Un plato delicioso y súper fácil para estas noches en las que no nos apetece complicarnos. Si queremos, incluso, es un aperitivo ideal para compartir y deleitar a vuestros amigos. No quiero pecar de pesada, así que listo directamente los ingredientes que necesitaremos:

  • 100 gr de provolone (del que comenzamos con nuestro Montadito Romano)
  • 2 dientes de ajo
  • 1 tomate pera (de unos 80gr, del mismo lote que los que usamos también para el montadito)
  • 1 tomate seco en aceite (del mismo tipo que los que usamos para hacer el pesto rosso y la ensalada templada de tomates y rúcula).
  • Abundante aceite de oliva
  • Sal
  • Orégano

Lo primero que haremos en esta ocasión es poner abundante aceite de oliva en un cazo pequeño, que calentaremos al 50% de potencia, es decir, a fuego suave. En él, introduciremos los dientes de ajo enteros (con su piel) para que se confiten, durante 5-6 minutos. Estad atentos a que no se quemen ni se doren demasiado, el aceite tiene que estar en el punto de que los ajos suelten alguna burbuja de vez en cuando, pero no de manera continua (si este fuera vuestro caso, bajad el fuego).

Mientras los ajos se confitan, pelaremos y quitaremos las semillas de nuestro tomate, que reservaremos en trozos en el vaso de la batidora. En el vaso, introduciremos también el tomate seco en aceite, ya escurrido. Por último, cuando los ajos estén listos, los sacaremos del aceite, los pelaremos y añadiremos su pulpa (que ahora estará blandita y ligeramente dorada) al vaso de la batidora. Añadimos un poco de sal al vaso y trituramos con la batidora. Probamos de sazón el resultado y corregimos si es necesario. Si todo está correcto, ya tendremos nuestra salsa, con la que podemos ir preparando la base del plato. Lo normal es ponerla bajo el queso, como en la foto, pero podéis servirla a un lado para añadir más o menos cantidad según os apetezca.

Ahora ya sólo nos queda preparar el queso. Poned la mesa antes de iniciar este paso si no lo habeís hecho ya, porque este plato hay que devorarlo antes de que se enfríe 😉

¿Todo listo? Pues bien, vamos a por ello. Ahora pondremos una sartén pequeña al fuego, al 70% de potencia y, mientras ésta se calienta, nos mojaremos los dedos en aceite de oliva crudo y “masajearemos” con él las dos caras del queso, para que éste no se nos pegue a la sartén pero tampoco tengamos exceso de aceite. Si ya tenemos la sartén caliente y el aceite untado, pondremos el queso en la sartén y cocinaremos a la plancha unos 45 segundos por cada lado. Cuando hayamos dorado ambas caras, lo sacamos del fuego, lo servimos sobre el tomate (o a un lado, como hayamos decidido), espolvoreamos con un poco de orégano y… ¡lo disfrutamos! Buen provecho chicos!!!083_ProvoloneSalsaTomatesSecos

75. Guiso de Garbanzos con Langostinos (30 min + previo opcional)

Cuando mi compi de cata, David, me habló de esta receta no pude evitar quedarme sorprendida por la combinación. ¡No se me habría ocurrido nunca mezclar langostinos con garbanzos! Desde luego, tenía curiosidad por saber cómo abordar esa combinación en un guiso… No hizo falta tirarle mucho de la lengua para que revelara el secreto 😉 cosa que le agradezco enormemente porque el resultado es espectacular. ¡Menudo saborazo! ¡Os animo a probarlo!

Vamos allá con los ingredientes, como siempre, para una persona (ya sabéis, si sois más, a multiplicar…):

  • 100gr de garbanzos cocidos (de los que cocimos ayer para la receta del hummus. Si no los tenéis cocidos, ver en esta receta el paso PREVIO. También podéis optar, si preferís, por garbanzos en conserva).
  • 1 tomate (de 100gr)
  • 30 gr de cebolla
  • 60gr de pimiento rojo
  • 3 cucharadas de aceite
  • 150 gr de langostinos crudos (yo descongelé con tiempo unos que tenía en el congelador tras la receta de sándwich de gambas y pimientos del piquillo rellenos de gambas).
  • 2 cucharadas de brandy (también teníamos una botella abierta de cuando preparamos los muslitos de pollo en pepitoria de piñones).
  • ½ cucharadita, de las de moka, de pimentón dulce
  • ½ cucharadita, de las de moka, de pimentón picante
  • 4 cucharadas de tomate frito
  • 200 ml de agua
  • Sal

Para preparar este guisito, lo primero que tenemos que hacer es picar en pequeños cubos los ingredientes del sofrito (cebolla, pimiento y tomate) y reservarlos por separado. Pondremos una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra a calentar, al 50% de potencia. Cuando esté caliente, añadiremos en primer lugar la cebolla, que rehogaremos durante 2 minutos. Tras esto, añadiremos el pimiento y seguiremos rehogando, removiendo a menudo, durante 5 minutos. Pasado este tiempo, tendremos que añadir el tomate en cubitos y los dos pimentones. Removeremos bien y rehogaremos 2 minutos más. Por último, añadiremos el tomate frito, rehogaremos un minuto más y apagaremos el fuego; reservando nuestro sofrito en la sartén.

Si tenemos maña, el siguiente paso lo podemos ir haciendo entre los intervalos de espera del sofrito. Si no la tenemos, no pasa nada, podemos empezar ahora con él  😉  En cualquier caso, lo que nos toca ahora es preparar el caldo. Para ello, pelaremos los langostinos, reservaremos la carne en el frío, y las cabezas y las carcasas las pondremos a dorar en una cazuela con una cucharada de aceite. Cuando estén doradas (2-3 minutos después), añadiremos las dos cucharadas de brandy y dejaremos que reduzca otro par de minutos. Añadiremos ahora los 200 ml de agua y un poco de sal y dejaremos cociendo todo junto durante unos 10 minutos.

Si ya tenemos listo el sofrito y el caldo… ¡ya lo tenemos casi todo! Verteremos ahora el sofrito en la cazuela de las gambas, lo mezclaremos y lo trituraremos muy muy bien con la ayuda de la batidora (al menos durante un par de minutos). Nos quedará un puré “sospechoso” que tendremos que filtrar bien con ayuda de un colador. La pasta de carcasas de gambas la tiraremos y nos quedaremos con el sabroso líquido que va a constituir el caldo de nuestro guiso. Conviene que lo probéis ahora para corregir de sazón si fuera necesario.

Este caldo, lo pondremos en una cazuela al fuego, al 60% de potencia, a la que añadiremos los garbanzos cocidos y los langostinos crudos, y mantendremos al fuego durante 4 minutos, para que la salsa reduzca, los garbanzos se impregnen y se cocinen los langostinos. Apagamos el fuego, servimos y.. ¡¡¡disfrutamos!!!

¡Gracias David!

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