95. Asadillo, según la receta de la Sra. Inés (60 min)

Cuando en la receta anterior os hacía un apunte sobre los tomates (os dije que ya os hablaría de ellos) no os conté que preparé la receta Irish con unos tomates muy especiales. Se trata de tomates de la huerta de mi amiga Virginia, en Almodóvar del Campo. Pues bien, tuve el grandísimo placer de compartir con ella y su familia: sus padres, Antonio e Inés y los trillizos. ¡¡A cada cual más encantador en esta familia!! Pues bien, además de darme cobijo en su casa, tuvieron a bien darme un segundo obsequio después de mi visita: unas berenjenas estupendas, unos pimientos deliciosos y estos grandiosos tomates de la huerta que Antonio trabaja con tanto esmero. Pero no sólo me dieron estos estupendos productos (cosa que los urbanitas como yo no podemos encontrar fácilmente), sino que la señora Inés me dio dos recetas clásicas de su familia para aprovechar los productos de la huerta. Hoy os expongo aquí, con su permiso, la primera de ellas, el asadillo, que es además un plato típico de esta zona de Ciudad Real.

Vamos allá con los ingredientes que necesitamos para hacer dos o tres raciones (hoy nos salimos de la línea habitual, las recetas para uno, pero merecerá la pena poder disfrutar de este plato durante varios días). Necesitaréis entonces:

  • 750 gr de pimientos rojos grandes
  • 450 gr de tomates buenos (estos son buenos-buenos, y los mismos que usamos para preparar el sándwich irlandés, con lo que enlazamos así las dos recetas).
  • 5 cucharadas de aceite de oliva
  • 1/3 de diente de ajo
  • Lo que cabe en la punta de un cuchillo de comino molido (o 1/5 de cucharadita de las de moka).
  • Sal
  • 1 huevo

Para preparar el asadillo, lo primero que tenemos que hacer es poner a calentar el horno a 200 grados. Mientras el horno se calienta, limpiaremos bien los pimientos, los secaremos y los “masajearemos” con las manos untadas de aceite de oliva. Cuando los tengamos embadurnados, los pondremos en una bandeja para horno profunda y los meteremos en el horno, donde los tendremos un total de 40 minutos (20 minutos por un lado, tras lo cual le daremos la vuelta y los tendremos otros 20 minutos asándose por el otro lado). El proceso es exactamente el mismo que describíamos para las recetas de la Ensalada de Pimientos Asados y el Moje de mi abuela, así que si queréis asar más pimientos y hacer estas recetas… ¡estáis invitados! Pinchad sobre los nombres para llegar a cada receta.

Pero no nos distraigamos y centrémonos en el asadillo. Mientras los pimientos están en el horno, vamos a preparar el resto del plato. Tenemos que pelar los tomates y quitarles las semillas, para quedarnos sólo con la pulpa, la “carne” de los tomates. Cuando terminemos de eliminar piel y semillas, los cortaremos en cubitos y reservaremos. Pondremos una sartén al fuego, al 50% de potencia con 5 cucharadas de aceite de oliva. Cuando el aceite esté caliente, añadiremos los cubitos de tomate y una pizca de sal, y freiremos el tomate, removiéndolo a menudo, durante 25 minutos en total. Pasado ese tiempo, apagamos el fuego, y reservamos nuestro tomate frito.

Paralelamente a freír el tomate, tendremos que cocer el huevo si no lo tenemos cocido. Para ello, ponemos agua a hervir con un poco de vinagre. Cuando el agua rompa a hervir, introduciremos con cuidado el huevo en el agua con ayuda de una cuchara para que no se golpee y se rompa. Lo mantendremos en el agua hirviendo durante 12 minutos y ¡listo!

Llegamos ahora a la fase final del plato (es un plato un poco entretenido, lo sé, pero está bueníiiiisimo). Cuando los pimientos hayan terminado de asarse, los sacaremos del horno, los dejaremos enfriar un poco y les quitaremos la piel, pedúnculo y las semillas. Cortaremos en tiritas el pimiento y las pondremos en una fuente, escurriendo casi todo el caldo de cocción que hayan soltado. Eso sí, reservad un poco en una taza por si, al mezclarlo con el tomate frito, queréis que quede un poco más suelto.

Cuando tengamos cortados los pimientos, los mezclaremos, como os decía, con el tomate frito y le añadiremos el tercio de diente de ajo rallado, el comino y sal. Probamos de sazón y corregimos si es necesario. Con la textura igual, si os ha quedado un poco seco, añadís un poco más de caldo del que habíais reservado. Cuando esté a vuestro gusto, lo servís en una fuente acompañado con el huevo duro cortado en cuartos y…. ¡¡¡A disfrutar!!! Está de “toma pan y moja” (nunca mejor dicho).

Gracias Virginia e Inés por la receta!! Y gracias Antonio por los tomates!!

095_Asadillo

93. Palomitas de Pollo semidulces (10 min)

Hoy vamos a hacer una receta rápida y fácil, que podemos aprovechar para una cenita improvisada o como aperitivo en una merendola. Además seguro que a los niños, si tenéis les encanta. Este rebozado especial le va a aportar un toque dulce al pollo que os encantará. Los llamamos palomitas porque comerlos es tan fácil como sus “tocayas” de maíz del cine. Vamos ya rápidamente con la lista de ingredientes para una ración:

  • 100gr de pollo (solomillitos o pechuga entera que os permita hacer tacos.  Aprovechamos el resto de pollo que nos ha sobrado tras preparar el Pollo al curry rojo)
  • 1 huevo
  • 2 brioches o panes de leche (de los que sobraron cuando preparamos el montadito romano de mortadela ahumada)
  • Aceite de oliva en abundancia
  • Salsa barbacoa o mejor mostaza miel (podéis hacerla con 1 cucharadita de miel, 1 cucharadita de mostaza, 1 de agua y 1 cucharada de mayonesa)
  • Sal

Para preparar las palomitas, lo primero que tenemos que hacer es dejar los brioches al aire durante unas horas para que se sequen y se queden bien duros. Cuando estén duros cogeremos un rallador fino y los rallaremos por completo, retirando los trozos que queden más grandes para quedarnos con la mezcla más fina. Podemos hacer esta operación con todos los brioches que nos quedan y reservarlo en un bote de cristal para conservarlo y emplearlo en otros rebozados.

Cuando lo tengamos, empezaremos con el pollo. Lo cortaremos en cubitos de unos 2×2 cm, que nos queden lo más regulares posible. Cuando los tengamos, los sazonamos ligeramente.

Prepararemos un plato con el pan de brioche y en otro plato hondo pondremos el huevo batido con una pizca de sal. Empanaremos todos los trocitos de pollo con un empanado doble. Esto significa: lo pasamos primero por huevo, luego por pan rallado, por huevo otra vez y una capa final de pan rallado. Los sacudimos para eliminar el pan rallado sobrante y los reservamos.

Preparamos una sartén con abundante aceite de oliva y ponemos el fuego al 70% de potencia. Cuando esté caliente, echamos en él los pedacitos de pollo y los mantenemos en el fuego, dándoles la vuelta para que se hagan bien por todos lados, hasta que estén bien doraditos. Los sacamos entonces del fuego a un plato con papel de cocina, para retirar el aceite sobrante. Cuando hayan escurrido, lo pasamos al plato de servicio y acompañamos servidos de la salsa elegida. ¡¡Y a disfrutarlas antes de que se enfríen!!

093_PalomitasPollo

83. Provolone sobre Salsa de Tomates Secos (16 min)

¿Os acordáis de que el último día nos habíamos dejado el provolone a medio gastar? Pues aquí va la receta con la que terminaremos la pieza. Un plato delicioso y súper fácil para estas noches en las que no nos apetece complicarnos. Si queremos, incluso, es un aperitivo ideal para compartir y deleitar a vuestros amigos. No quiero pecar de pesada, así que listo directamente los ingredientes que necesitaremos:

  • 100 gr de provolone (del que comenzamos con nuestro Montadito Romano)
  • 2 dientes de ajo
  • 1 tomate pera (de unos 80gr, del mismo lote que los que usamos también para el montadito)
  • 1 tomate seco en aceite (del mismo tipo que los que usamos para hacer el pesto rosso y la ensalada templada de tomates y rúcula).
  • Abundante aceite de oliva
  • Sal
  • Orégano

Lo primero que haremos en esta ocasión es poner abundante aceite de oliva en un cazo pequeño, que calentaremos al 50% de potencia, es decir, a fuego suave. En él, introduciremos los dientes de ajo enteros (con su piel) para que se confiten, durante 5-6 minutos. Estad atentos a que no se quemen ni se doren demasiado, el aceite tiene que estar en el punto de que los ajos suelten alguna burbuja de vez en cuando, pero no de manera continua (si este fuera vuestro caso, bajad el fuego).

Mientras los ajos se confitan, pelaremos y quitaremos las semillas de nuestro tomate, que reservaremos en trozos en el vaso de la batidora. En el vaso, introduciremos también el tomate seco en aceite, ya escurrido. Por último, cuando los ajos estén listos, los sacaremos del aceite, los pelaremos y añadiremos su pulpa (que ahora estará blandita y ligeramente dorada) al vaso de la batidora. Añadimos un poco de sal al vaso y trituramos con la batidora. Probamos de sazón el resultado y corregimos si es necesario. Si todo está correcto, ya tendremos nuestra salsa, con la que podemos ir preparando la base del plato. Lo normal es ponerla bajo el queso, como en la foto, pero podéis servirla a un lado para añadir más o menos cantidad según os apetezca.

Ahora ya sólo nos queda preparar el queso. Poned la mesa antes de iniciar este paso si no lo habeís hecho ya, porque este plato hay que devorarlo antes de que se enfríe 😉

¿Todo listo? Pues bien, vamos a por ello. Ahora pondremos una sartén pequeña al fuego, al 70% de potencia y, mientras ésta se calienta, nos mojaremos los dedos en aceite de oliva crudo y “masajearemos” con él las dos caras del queso, para que éste no se nos pegue a la sartén pero tampoco tengamos exceso de aceite. Si ya tenemos la sartén caliente y el aceite untado, pondremos el queso en la sartén y cocinaremos a la plancha unos 45 segundos por cada lado. Cuando hayamos dorado ambas caras, lo sacamos del fuego, lo servimos sobre el tomate (o a un lado, como hayamos decidido), espolvoreamos con un poco de orégano y… ¡lo disfrutamos! Buen provecho chicos!!!083_ProvoloneSalsaTomatesSecos

79. Chips de Berenjena a la Miel (18 min)

Vamos hoy con otra receta fácil para las noches de verano… Aprovechando que el último día nos quedamos con una berenjena a medias, vamos a aprovecharla para hacer este sabroso plato. Resulta ideal como un entrante o como cena para uno solo. Os cuento sin entretenernos más lo que necesitamos para preparar una ración como la de la foto:

  • 55 gr de berenjena (lo que nos sobró tras preparar las Pizzetas de Parrillada de Verduras, si es más o menos cantidad no importa; poned tanta como os apetezca).
  • 2 cucharadas de maicena
  • 3 cucharadas de leche fría
  • Aceite de oliva para freír
  • Sal

Para la salsa de miel:

  • 4 cucharadas de agua
  • 2 cucharadas de miel
  • 2 cucharadas de vinagre de arroz japonés
  • 2/3 de cucharadita, de las de moka, de maicena.

Para preparar nuestros chips, lo primero que haremos será lavar bien la berenjena (puesto que no la vamos a pelar) y cortarla en rodajitas de 2-3 milímetros de grosor aproximadamente. Las pondremos sobre un papel de cocina y les añadiremos un poco de sal para que “suden” y pierdan el amargor. Eso sí, para lograr el objetivo, conforme vayan sudando, deberemos secarlas con un poco más de papel de cocina.

Mientras dejamos sudar nuestra berenjena, prepararemos la salsa. Para ello ponemos una sartén antiadherente a fuego suave (en torno al 30-40% de potencia). Añadiremos a la sartén los ingredientes de la salsa en el mismo orden que os los he puesto en la lista y removemos bien. Mantenemos al fuego, removiendo de vez en cuando, durante 5 minutos hasta que haya reducido y espesado un poco la salsa. Retiramos la sartén del fuego y vertemos la salsa en una salsera para que se vaya enfriando.

Ahora llegamos a la parte final, la que puede ser “la más complicada”… jejeje, pero que nadie se asuste que es súper fácil. Lo que debemos hacer ahora es preparar el rebozado de las berenjenas. Para ello, echamos en un plato hondo las 3 cucharadas de leche fría y sobre ella las 2 cucharadas de maicena y una pizca de sal (no lo hagáis al revés que se os quedará la harina pegada al plato como me pasó a mi, jejeje, vaya ideas!!!). Removéis bien hasta que no queden grumos y reserváis.

Pondremos al fuego una sartén con abundante aceite, y pondremos el fuego fuerte, al 70% de potencia. Cuando el aceite empiece a humear, pasaremos rápidamente las rodajas de rebanada por el rebozado y las incorporaremos a la sartén por tandas, para evitar que se peguen unas con otras. Las tendremos unos 20 segundos por cada lado, hasta que se doren un poco, y las sacaremos a un plato con papel de cocina para que escurran el exceso de aceite. Cuando ya tengamos todas las rodajas listas y escurridas, servimos inmediatamente en la fuente con un poco de la salsa por encima y el resto de la misma en la salsera, para ir añadiéndola al gusto y evitar, a un tiempo, que nuestros chips se humedezcan demasiado. Et ¡voilà! ¡Listas para disfrutar!

079_ChipsBerenjenaMiel