108. Mini Empanadas Cremosas de Puerro (30 min)

En los últimos días mi vida social ha sido bastante intensa (cosa de la que no me quejo en absoluto 😉 ) y me he visto cocinando un día sí y otro también para grupos grandes de gente. Por eso se me han alargado un poco más de lo deseado los plazos entre receta y receta. Ahora que parece que todo vuelve a la normalidad, me he propuesto dar salida a las cositas que me han quedado sueltas por la nevera antes de que se vuelva a llenar de cara a las celebraciones navideñas.
El primero de estos platos “de liquidación” son estas mini empanadas, ideales para comer recién hechas o para tenerlas como recurso para cuando uno vuelve tarde del trabajo. Como ambas opciones son buenas, vamos a preparar 6 y tenemos para dos veces (salvo que tengáis mucha hambre).

Os cuento entonces los ingredientes para preparar 6 unidades como las de la foto:

Para preparar nuestras empanadillas, lo primero que haremos será cortar la cebolleta en juliana, en tiras de unos 3 milímetros de ancho por 3 cm de largo. Cuando la tengamos, cogeremos una sartén medianita y la pondremos al fuego, al 50% de potencia. Echaremos en ella la mantequilla y la cucharada de aceite (el aceite nos servirá para evitar que la mantequilla se queme, pues la mantequilla se quema a una temperatura mucho más baja que el aceite. Recordad este truco por si lo necesitáis para vuestras creaciones…). Cuando la mantequilla se haya fundido, añadiremos la cebolleta y la rehogaremos a esta potencia 6 minutos, removiendo a menudo.

Mientras la cebolleta se rehoga, aprovecharemos para cortar el puerro en rodajitas también de 3 mm de ancho, que reservaremos hasta que terminen de pasar los 6 minutos de la cebolleta. Cuando esto ocurra, añadiremos el puerro a la sartén, junto con un poco de sal para que se liberen los jugos de las verduras, y continuaremos pochando y removiendo durante 9 minutos más.
En este intervalo aprovecharemos para ir poniendo el horno a calentar, a 220 grados con ventilador.

Cuando hayamos terminado de rehogar las hortalizas, apagamos el fuego, retiramos la sartén y añadimos el queso mientras el contenido esté caliente; pues la temperatura nos ayudará a mezclarlo todo. Probamos de sazón y corregimos si es necesario.

Variantes: En este punto podéis plantearos diferentes sazonados para lograr resultados un poco más exóticos, pero esto dependerá, claro, de lo que os gusten las especias. La primera alternativa que os propongo es añadirle una pizca de nuez moscada, que va genial con el queso y los puerros. La segunda alternativa, que es más osada y la que yo preparé para mí, es añadirle una pequeñísima cantidad de canela molida (el equivalente al tamaño de media lenteja). Ya me contaréis qué versión os gusta más.

Pues ya tenemos nuestro relleno listo, ahora sólo nos falta coger un papel de horno o un silpat y poner sobre él 6 de las obleas con la suficiente separación entre sí. Repartimos nuestro relleno entre las 6, colocándolo en el centro de la masa y luego cubrimos con las otras 6 obleas; presionando bien los bordes y doblándolos sobre sí mismos para que queden bien selladas. Cuando lo tengamos, pincharemos el centro de cada una de ellas con un cuchillo afilado que permitirá que el vapor salga por ahí sin crearnos burbujas en las empanadas. Tras ello, las pintamos con un poco de huevo batido y las horneamos durante 7 minutos aproximadamente (o hasta que estén doradas). Sacamos del horno, dejamos que se enfríen lo justo para no quemarnos y ¡¡las disfrutamos!! Bon appetit!!!

108_EmpanadasCremosasPuerro

105. Empanadillas de Calabaza y Butifarra Blanca (55 min)

Hoy vamos a abordar nuestra segunda receta con los “restos” de las calabazas de Halloween… Y en nuestro caso, además, será la última receta con calabaza por ahora, pues yo no tenía más que media, y no por Halloween, sino gracias al Sr. Nube, que le regaló una a mi padre y él decidió compartirla. ¡Es un gusto poder contar de vez en cuando con productos de huerto! ¡Muchas gracias!

Como es una receta un poco entretenida, no me entretengo más con los “preliminares”… Vamos allá con la lista de ingredientes, en este caso para 10 empanadillas grandes, que, como son muchas para una persona, yo me llevé de picnic para compartir con unos buenos amigos:

  • 245 gr de calabaza, limpia (del mismo lote que empezamos al hacer las croquetas de calabaza).
  • 160 gr de cebolla, limpia (igualmente, del lote que empleamos para las croquetas)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • Sal
  • 280 gr de butifarra blanca (mejor ibérica, unas 8 unidades pequeñas).
  • 10 obleas de empanadillas grandes
  • 1 huevo

Para esta receta, lo primero que debemos hacer es precalentar el horno a 200 grados. Mientras tanto, debemos cortar la calabaza en rebanadas lo más finas posible, como de unos 2mm de grosor (como las de la foto). Para esta tarea os vendrá muy bien una mandolina, pero si no la tenéis, con cuchillo y un poco de paciencia también lo tendréis listo. Es importante, eso sí, que os queden lo más regulares posible, para que se cocinen todas al mismo tiempo. Cuando las tengamos, le llegará el turno a la cebolla, que cortaremos en juliana (tiras finas, de unos 3 mm de ancho en este caso). Cuando tengamos ambas cosas cortadas, las pondremos en una bandeja de horno y les añadiremos sal y las dos cucharadas de aceite. Con las dos manos, removeremos el contenido de la bandeja, masajeando para que todas las verduras tengan un leve toque de aceite y sal por encima. Nos lavamos las manos, y metemos la bandeja en el horno, sin aire, manteniéndola ahí durante 20 minutos.

105_MakingOff

Este intervalo de tiempo lo usaremos para cortar las butifarras en rodajas de unos 3 mm de grosor y reservarlas. Y nos sobrará  tiempo para hacer alguna otra cosilla… jejeje.

Cuando hayan pasado  los 20 minutos del horno, sacaremos la bandeja, pondremos las rodajas de butifarra por encima de la calabaza y lo hornearemos, ahora con aire, 15 minutos más.

Pasado ese tiempo, sacamos la bandeja del horno y volcamos el contenido sobre un escurridor, para retirar el máximo de grasa posible que habrá soltado la butifarra durante la cocción. Lo dejamos escurrir y enfriar unos 5 minutos al menos y después pasamos nuestra mezcla a un bol. Aplastamos el contenido del bol con un tenedor, probamos de sazón y corregimos si es necesario.

Ha llegado el momento de rellenar las empanadillas. Pondremos un papel de horno sobre la bandeja e iremos rellenando cada oblea de empanadilla con una cucharada de nuestra mezcla. Doblamos la oblea por la mitad, sellamos los bordes (con un tenedor o con dos dobleces que pisaremos con el dedo) y las pintamos con huevo batido. Metemos al horno de nuevo (ahora con ventilador también) y horneamos hasta que estén doradas (unos 6 minutos a 200 grados). Sacamos del horno, dejamos enfriar y ¡listas para disfrutar!

Espero que os gusten.

105_EmpanadillasCalabazayButifarra

94. Sándwich Irlandés de Queso Cheddar y Tomate (8 min)

Lo prometido es deuda, por ello empiezo hoy a contaros las recetas que aprendí durante las vacaciones. Vamos a empezar por orden cronológico, con mi viaje a Dublín para ver a mi gran amiga Laura y compartir con ella su vida allí durante un fin de semana.

Pues bien, ese fin de semana tuvimos la tremenda suerte de que hizo sol todos los días (cosa extraña por lo visto) y allí cuando hace sol tooooodo el mundo se tira a la calle para disfrutar del buen tiempo. Nosotros no fuimos menos, y aprovechamos el buen tiempo para acudir a un festival y hacer un picnic en el parque. Esta receta que os presento hoy fue mi menú elegido para aquel día, mi “lunch”, un sándwich de tremendo sabor con muy pocos ingredientes. ¡Cómo a mí me gusta!

Os cuento los ingredientes que necesitamos y nos ponemos manos a la obra:

  • 2 rebanadas de pan de molde blanco
  • 40 gr de un buen tomate (ya os contaré en la próxima acerca de este tomate que empiezo hoy)
  • 55 gr de queso cheddar irlandés en un taco (el secreto de este sándwich se esconde en el queso, así que no escatiméis y compraros uno bueno en una buena quesería).
  • 1 cucharada de mayonesa

Para preparar nuestro sándwich, lo que haremos será coger un rallador grueso y rallar nuestro taco de queso hasta tener la cantidad indicada. Después, le añadiremos la cucharada de mayonesa y mezclaremos bien con el queso. Lavamos el tomate por otro lado, lo cortamos en rodajas finas y lo sazonamos muy ligeramente (dependerá de lo salado que sea vuestro queso, probadlo antes). Pondremos una de las rebanadas como base, la rellenaremos de la mezcla de queso, cubriremos con rodajas de tomate y cerraremos el sándwich con la otra rebanada. Simple, ¿verdad? Pues ya veréis qué rico queda! Os sorprenderá.

094_SandwichIrlandesCheddar